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Soltando un globo para ilustrar el desapego

Ley del Desapego: Claves para Transformar tu Vida

Echando un vistazo a… LA LEY DEL DESAPEGO: Navegando la Vida con Conciencia y Libertad
Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
araceli.lopez29@outlook.com

El desapego es quizás un tema simple de comprender más no muy fácil de practicar pues están comprometidos nuestros sentimientos más profundos.
El ser humano puede sentirse apegado a múltiples cosas, situaciones y desde luego a personas. La intensidad con la que nos adherimos a esto puede ser incluso descomunal pues nadie nos enseña a utilizar la llamada Ley del Desapego.

Deepak Chopra nos dice al respecto de esta Ley que: “Para adquirir cualquier
cosa en el universo físico, debemos renunciar a nuestro apego a ella”
Esto no
significa que renunciemos a la intención de cumplir nuestro deseo, no
renunciamos a la intención ni al deseo, renunciamos al interés por el resultado.

Trabajar en la Ley del Desapego, como en cualquier área de cambio en nuestra
vida, es un proceso único para cada persona. El tiempo que toma —ya sea corto,
largo o incluso inmediato— depende de nuestro estilo de aprendizaje, personalidad y esquema de creencias. Lo importante es que elijas el camino que resuene contigo, sin presionar ni involucrar a terceros.

Desde el conocimiento de la Ciencia de la Mente, y basándome en mi propia experiencia y la de muchos otros, lo más saludable es cultivar un «apego consciente». Esto significa comprender que cuando algo o alguien es de gran estima, podemos disfrutarlo plenamente: gozarlo, acariciarlo, observarlo, sentirlo…
y aceptar la idea de que es «nuestro», sabiendo que todo en esta vida es un préstamo y una compañía temporal. Es estar conscientes, sin que esto se convierta en obsesión, de que en algún momento llegará a su fin.

¿Cómo no sentir apego si estamos experimentando la vida humana en toda su complejidad? Es natural. Por lo tanto, cuando esa persona, cosa o situación ya no esté, transitaremos por un duelo. Habrá lágrimas, enojo, malestar, frustración, impotencia o nostalgia, y está bien sentirlo. La clave es recordar que estos estados anímicos son transitorios, cumpliendo así con la Ley del Desapego de no estancarnos en el resultado. Incluso es una valiosa oportunidad para reflexionar
cuánto tiempo dedicaremos a la pérdida. De este modo, el lapso en el que nos
enganchemos al dolor será mucho más breve, permitiéndonos liberarnos con
amabilidad y gratitud.

Si nos detenemos a pensar por un momento que la Tierra llegará a su fin, que el Sol se extinguirá, y que, por lo tanto, nosotros también desapareceremos, es porque el planeta, el astro rey y nosotros somos materia. Todo aquello que nuestros ojos pueden ver es impermanente. Recordemos que lo único verdaderamente perdurable es lo intangible: el Espíritu o la Energía.

La Libertad de Soltar y el Poder del Presente

Dado lo anterior, podemos entonces soltar y renunciar a la necesidad de forzar o controlar soluciones y resultados. Persistir en el apego es a menudo una condición inconsciente, vinculada a la errónea creencia de que somos dueños de
algo o alguien. Lo siento, pero la verdad es que no somos dueños de nada ni de nadie.

Por lo tanto, necesitamos entrenarnos en el ejercicio del Desapego de forma amorosa, respetuosa y consciente. Todo lo que se nos ha dado en esta vida es
para disfrutarlo, valorarlo y, sobre todo, para aprender. Este entendimiento nos abre a un universo de posibilidades, permitiéndonos vivir plenamente en el eterno
presente
.

Vale la pena aclarar que el desapego no solo no obstaculiza la realización de sueños y metas, sino que, por el contrario, agiliza su manifestación. Facilita que el flujo de energía se dirija a producir nuestro mayor bien.

Apego vs. Desapego: Un Camino Hacia la Plenitud

Para finalizar, es crucial tener presente la gran diferencia:

  • El apego nos conduce a: temor, inseguridad, incertidumbre,
    desconocimiento, vacío, ansiedad, esclavitud, inconsciencia.
  • El desapego, en cambio, nos lleva a sentir: confianza, seguridad,
    certeza, conocimiento, plenitud, libertad, paz, conciencia.
Afirmación: “Aquí y ahora, fijo mi atención en el desapego, convirtiéndome en un imán que genera condiciones idóneas para mi más grande expresión divina. ¡Y ASÍ ES!”

¿Qué opinas, te has enfrentado al desapego? cuéntanos cómo ha sido tu experiencia.

Te invito a explorar más reflexiones sobre el Amor Divino y la transformación interior en mis otros escritos como: