Echando un vistazo a… Cuando lo suficiente no es suficiente
Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
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“Nada es suficiente para quien lo suficiente es poco” – Epicurio.
Uno de los grandes motivos por los cuales me acerqué a la espiritualidad, fue por esa sensación de vacío y de que nada era suficiente.
Todo en mi vida estaba enfocado en lo que había afuera, en lo material, en lo tangible, así que la satisfacción o la alegría de tener algo era pasajera y poco duradera, tan poco duradera que llegué a acumular 300 blusas de las cuales no usaba ni la mitad. Muchas de ellas eran nuevas y ni siquiera las estrené pues había reducido o aumentado de talla cuando pretendía usarlas. Cada vez que iba a la tienda a pagar la tarjeta de crédito, salía con una nueva blusa, o por lo menos, con unas medias o unos libros. El asunto es que me llenaba de contento y al día siguiente ya quería algo más en mi armario. Lo que tenía, NO ERA SUFICIENTE.
Asimismo, anhelaba, deseaba que mi pareja del momento me hiciera feliz, me hiciera sentir soñada, valorada, respetada, amada. A pesar de las muchas demostraciones de “amor”, yo me sentía insatisfecha, siempre quería advertir algo más de lo recibido, todo me parecía poco, NO ERA SUFICIENTE.
Cuando compré mi primer auto de agencia, me pareció extraordinario momentáneamente, pero un par de semanas después pensaba que ese auto no era la gran cosa y deseaba tener mucho más dinero para poder comprar uno más grande y mejor, ese, NO ERA SUFICIENTE.
¿Qué decir del maltrato? Bueno, bueno, bueno, ahí estaba yo de tapete en relaciones codependientes destructivas y adictivas donde no había golpes físicos, pero sí emocionales. A pesar de pasarla tan mal y sentirme tan herida, las situaciones iban subiendo de tono, pero, de cualquier forma, NO ERA SUFICIENTE.
Y así iba por la vida encontrando cosas maravillosas, pero todo lo percibía escaso y a media luz, a medio disfrutar, a medio valorar, a medio comprender y a medio vivir. Dado que nada era suficiente generé una creencia de no merecimiento brutal que me llevó a manifestar insuficiencia de amor, de dinero, de trabajo, de salud. Esto repercutió en todos los niveles de mi vida hasta que pisé fondo. En esa ocasión, ¡ya fue suficiente!
Entonces llegó a mí Ciencia de la Mente. Así fue como cambié la forma de pensar atrayendo a mi vida una manifestación diametralmente opuesta a lo que hasta ese momento había experimentado. Todo empezó a tener un significado y los vacíos se han ido inundando con alegría, con autoestima, con gratitud, con paz, con amor, con fortaleza, con claridad, con valor, con entereza, con autenticidad, con libertad, etc. Cada espacio insatisfecho se fue llenando uno a uno, poco a poco, un día a la vez. El proceso ha sido y continúa siendo como subir una escalera donde voy escalón por escalón deteniéndome en los descansos a observar y tomar aire para la siguiente cuesta. La insatisfacción cada vez es menor y la manifestación del bien es mayor.
Por último, me gustaría aclarar que tener ambiciones bien dirigidas es sano, y es esa parte del ego que no lástima, que no daña, y que no tiene nada que ver con el conformismo y lo que nunca es suficiente. Es maravilloso anhelar, soñar y desear llegar a metas y objetivos. Es importante saciar las necesidades básicas e imperativas de nuestra humanidad, pero también es estar claros y conscientes de que cada parte de nuestro ser requiere un alimento diferente, ya que no es lo mismo darle de comer de la misma forma al cuerpo que a la mente o al alma.
No olvidemos que jamás podremos llenar los espacios invisibles de las heridas internas con cosas materiales, esto solo es un paliativo que a la larga nos hará sentir aún más vanos y de verdad, esto nunca SERA SUFICIENTE.
AFIRMO: Soy lo suficientemente valios@ y complet@ por lo que puedo llenar mi vida conmigo mismo y con el poder que me confiere mi Socio Divino ¡Y ASÍ ES!
Recuerda: eres suficiente tal y como eres. Visita todas nuestras secciones y encuentra más inspiración para tu camino interior.