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Chica entrando a la resonancia magnética que ilustra el blog que escribió Araceli López.... Echando un vistazo a… “¿QUIÉN MANDA AQUÍ?”

Quién manda aquí, es pregunta.

Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
araceli.lopez29@outlook.com

Hace aproximadamente un año, viví una experiencia que me dejó una gran enseñanza sobre el poder de la mente. Tuve que someterme a una resonancia magnética debido a un tema delicado de salud. Como muchos saben, este procedimiento requiere quedarse completamente inmóvil para evitar tener que empezar de nuevo. Me acomodaron en la camilla, colocaron una perilla en mi mano izquierda para oprimir en caso de emergencia y el estudio comenzó.

Dentro del túnel, rodeada por ese sonido fuerte y monótono, mi mente empezó a jugar conmigo. Surgieron pensamientos incómodos y, para colmo, me dio una molesta comezón en el labio y en el ojo. Por un momento, estuve tentada a presionar la perilla para detener el proceso y rascarme. Pero, justo en ese instante, una pregunta surgió con fuerza en mi interior:

“¿Quién manda aquí? ¿La mente o yo?”

Sin dudarlo, respondí: “YO.”

En ese instante, todo cambió. Al hacerme consciente, decidí redirigir mis pensamientos. Como el ruido del aparato no me permitía entrar en oración —lo que en Ciencia de la Mente conocemos como Oración Científica Afirmativa— ni en una meditación profunda, opté por enfocarme en todo aquello que amo y deseo experimentar. Me sumergí en pensamientos impregnados de alegría, gratitud y esperanza.

El tiempo pasó volando. Para cuando me di cuenta, ya había olvidado la comezón. Al terminar la resonancia, me sentí profundamente agradecida por haber recordado una verdad tan poderosa: soy yo quien tiene el control, no mi mente.

Esta lección no solo aplica para ese momento, sino para la vida entera. Cuando reconocemos que tenemos el poder de elegir nuestros pensamientos, todo cambia. Los hábitos, las emociones y hasta la relación con nuestra mente —cuyo trabajo natural es pensar— mejoran radicalmente.

Te invito a experimentar esta maravillosa sensación de libertad. Al elegir conscientemente qué pensar, abrimos la puerta a un mundo donde la paz, la fuerza y el equilibrio son posibles. Recuerda siempre: tú tienes el poder.

“La felicidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos.” – Marco Aurelio.

Afirmación:Aquí y ahora, soy quien manda. Dirijo mi mente con claridad y elijo conscientemente qué pensar. Este es mi derecho, mi poder y mi libertad. ¡Y así es!”

Figura angelical en posición de meditación con el centro resplandeciendo que ilustra el blog de Araceli López Echando un vistazo a la… SABIDURIA DE LA CHISPA DIVINA

La sabiduría de la chispa divina

Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
araceli.lopez29@outlook.com

Hoy iniciaré este blog con las sabias palabras de

Swami Sivananda, lo mejor que puedes dar:

  • A tu enemigo es el perdón;
  • A tu adversario, la tolerancia;
  • A un amigo, tu corazón;
  • A tu hijo, el buen ejemplo;
  • A tu padre, consideración;
  • A tu madre, la conducta, que le haga sentirse orgullosa de ti;
  • A ti mismo, el respeto;
  • A todos, compasión.

Suena romántico y hermoso más no fácil ¿verdad?

Vayamos desmenuzando cada situación en forma breve, para que desde la parte más sabia que nace de nuestro interior, desde nuestra Chispa Divina, advirtamos los grandes beneficios que tienen estas frases que generosamente nos ha compartido este ser tan profundo.

  • ¿Perdón? ¿a mi enemig@? ¿cómo? La forma más sencilla es soltando la víctima en la cual me he instalado. Quitar el poder a quien se lo he otorgado. Agradecer la lección recibida y dejar ir a la persona en cuestión y como resultado, soy libre y empiezo a sanar las heridas.
  • ¿Tolerancia? ¿a mi adversari@? ¿por qué? Porque tod@s somos diferentes. Porque acerca de una verdad hay otros puntos de vista y todos son válidos. Porque tod@s sentimos distinto. Porque las diferencias enriquecen y me hacen conocer más profundamente el pensamiento humano. Porque evito la necedad. Porque me entreno a saber escuchar y aprendo a negociar.
  • ¿Mi corazón? ¿le hará falta a alguien? ¿cuál es la idea? Compartir. Sentir una sublime alegría al relacionarme con l@s amig@s. Me ayuda a ser leal y honest@ sin por ello comprometer mis valores y lo que es correcto para mí. Decir la verdad. Estar ahí en las buenas y en las no tan buenas. Me entreno para no juzgar.
  • ¿Un buen ejemplo? ¿Pero si soy la autoridad? ¿Pero si yo los mantengo y los educo? Sí, pero no hay ninguna palabra que tenga el peso más contundente que una acción. “Las cosas no se dicen, se hacen, porque al hacerlas se dicen solas” Woodie Allen. Justamente porque soy la autoridad doy el ejemplo, así me evitaré la culpa.
  • ¿Para qué o por qué considerar a mi padre? Porque él se prestó como canal para que yo naciera y experimentara la vida. Cualquiera que sea la lección o aprendizaje que haya obtenido de él, yo puedo elegir experimentar cosas distintas que me ubiquen en una consciencia más elevada y sea capaz de agradecer mi propia historia.
  • Todas las madres se quieren sentir orgullosas ¿qué sentido tiene? Es tan simple como practicar la gratitud y la humildad. Es la oportunidad que la vida me pone para ser mejor y superar cualquier barrera u obstáculo; cualquier miedo transmitido por ella.
    Hay que recordar que así aprendió y al igual que mi padre, han hecho lo que han podido con lo que han tenido. Es orgullo bien entendido, no arrogancia. Nada más me parió, así de simple.
  • Pero yo sí yo me respeto. Entonces ¿por qué tengo miedo de perder mi trabajo, mi pareja, mi status, o de no alcanzar mi sueño? Obvio ¿verdad? El respeto no son las formas sociales, eso es sólo una parte para convivir. El respeto va más allá de la superficie. Es creer que soy merecedor/a del bien absoluto y que mi autoestima y dignidad no es negociable.
  • ¿Compasión? Pero si eso es lástima. No, de ninguna manera. Compasión es confiar plenamente que esa persona que aparentemente está en una situación difícil por la enfermedad, por alguna tragedia, porque no tiene trabajo, familia, pareja, dinero, etc., posee un poder interno infinito. Es saber aceptar a l@ demás sin juzgar; Es soltar el control y dejar que esa persona se dé la oportunidad de salir adelante. Es enseñarle a pescar y no darle el pescado; Es comprender que a veces, esa persona es mi espejo y lo que busco es justificarla para justificarme a mí mismo. Es reconocer que existe la unidad y que emana desde el Ser Supremo, por lo tanto, todos somos parte de todos.

Vaya pues esta invitación a admitir, a reconocer nuestro poder, nuestra sabiduría que
no es más que un aspecto sagrado de nuestra divinidad, de nuestra Chispa Divina.

AFIRMACIÓN: “HOY DECLARO QUE SOY, PERDÓN, TOLERANCIA, CORAZÓN, BUEN EJEMPLO, CONSIDERACIÓN, ORGULLO, RESPETO Y COMPASIÓN, EN UNA PALABRA “AMOR” ¡Y ASI ES”.

Imagen de mariposa azul aleteando y a un lado se mira su capullo para inspirar el blog de Echando un vistazo a… LA EVOLUCIÓN

La evolución

Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
araceli.lopez29@outlook.com

La mayoría de las personas solemos decir que deseamos mejorar en tal o cual cosa, o bien, simplemente ser mejores seres humanos. En lo personal prefiero el término “evolución”, ya que esto me habla de transformación, de cambio sustancial, de una metamorfosis que nos convierte gradualmente en alguien libre y pleno.

Podemos estar seguros de que todo en nuestro entorno nos habla de la “evolución”, la ciencia en todas sus formas, la tecnología y desde luego la humanidad, aunque en ocasiones pareciera que no es así.

Considero que es muy importante fomentar en uno mismo la “evolución” observando toda nuestra persona, desde el punto de vista material o físico, nuestra salud mental y emocional y desde luego, nuestra espiritualidad; Es decir, reconocernos desde una plataforma integra, llevando en paralelo todos estos aspectos para honrar a nuestra alma y permitir que esta “evolucione” de la manera más amable posible. No obstante, sería idóneo no agobiarnos a cada paso que damos o de sentirnos culpables ante los muy posibles errores pues justamente eso también es parte de la “evolución”. Esto se trata de fluir como corchos en el agua, de sentirnos cómodos al ir adquiriendo conocimiento y experiencias sin descuidar ninguna de las áreas que forman nuestra vida.

Uno de los ejemplos más significativos de “evolución” es el de la mariposa. Este ejemplar tiene la grandiosidad de transformarse de manera perfecta empezando porque no tiene ninguna resistencia al cambio. Todo inicia en un pequeño huevecillo dentro del cual se haya un diminuto insecto que posteriormente se convierte en oruga y finalmente aparece la mariposa. Durante la metamorfosis, se lleva a cabo un desarrollo celular en el interior del capullo el cual se mantiene intacto hasta que la mariposa lo rompe con sumo cuidado para cerrar el ciclo e iniciar el vuelo. Pareciera que instintivamente celebra cada paso de la transición.

Así me gusta imaginarme a mí misma y en general al ser humano, como una mariposa que se genera todas las capacidades sin obstinarse en retar a la Vida y las Leyes Divinas.

Nuestro fundador Ernest Holmes define el cambio humano y espiritual de una manera única citando: “No cabe duda que nuestra eterna evolución es un proceso interminable a través del cual llegamos a ser más conscientes de la vida. Es algo que nos da gozo contemplar, no importa cuánto bien podemos experimentar. Hoy día sabemos que esto es sólo un indicio de que viene mucho más en camino.”

Esto nos habla, como en la mariposa, de una “evolución” del ser siempre en espiral ascendente encontrando así el misterio de nuestra propia divinidad, de esa fuerza co-creativa intrínseca con todo el poder transformador de convertirnos en un cristo que vive y manifiesta todo aquello para lo cual estamos aquí.

Así pues, concluyendo el tema, todo el aprendizaje que llevamos en el capullo, cualquier experiencia por dura que parezca, bendigámosla y agradezcamos que siempre aportará bendiciones a nuestra “evolución” espiritual.

Afirmación: “Aquí y ahora, sin resistencia alguna, fluyo con todo mi aprendizaje y mi experiencia; cuido de mi cuerpo, de mi mente y emociones para mi evolución espiritual perfecta ¡Y Así Es!”

Imagen de un torero de perfil, esperando en una nube de polvo al toro que sirve para ilustrar el blog de Araceli López Echando un vistazo a … La Vida como un Ruedo

La Vida como un Ruedo

Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
araceli.lopez29@outlook.com

Antes que nada, quiero aclarar que, con este tema, de ninguna manera pretendo tomar partido a favor o en contra de las Corridas de Toros. Únicamente es un medio más para ver la vida desde otra óptica.

En alguna ocasión escuchaba una entrevista con un gran y famoso torero, y, conforme transcurría la conversación, notaba la pasión con la cual ambos personajes, entrevistador y torero, hablaban de la Fiesta Brava. Las preguntas incluidas en la plática eran si el torero en cuestión experimentaba lo siguiente: el miedo que se explica por sí mismo y sí hay y mucho; la religión, en este caso, el torero se acoge a la Virgen del Carmen a quien se encomienda para sentirse protegido y amparado; la superstición, mucho muy supersticioso, no puede haber ciertas personas con el torero antes de la corrida, el ritual para vestirse, etc.; la gran incógnita acerca del temperamento del toro, la valentía que se requiere para superar el temor, y por último, si el público apoyará o no para favorecer el desempeño.

Posteriormente, por estos comentarios y otros más, empecé a figurarme que el ser humano es como un torero, imaginando que el ruedo es la Vida donde para empezar se tienen tres primeras opciones para lidiar con ella; recibir al toro de rodillas arriesgándolo todo y que quizás nos arrastre salvajemente; de pie ante el toro, bien plantado, expectante pero dispuesto; o evadiendo al toro y correr a la barrera para evitar encarar cada momento. Luego entonces, es nuestra elección qué y cómo queremos salir del ruedo (la Vida), en camilla, en hombros o abucheado, pero no por la gente, sino por nosotros mismos de acuerdo con nuestra resolución. Asimismo, veo al miedo ahí, interviniendo, pero siendo contrarrestado por el valor sin supercherías y tal vez acompañados por rituales que nos conecten con la Sabiduría Divina, entendiendo que Es y Está en nuestro interior como nuestro más fiel acompañante, Ese que no nos suelta, el manager perfecto que no juzga sólo ama y que está presente SIEMPRE. Además, imaginaba al público como las personas que nos rodea, familiares y amigos quienes nos alientan, estimulan y aceptan, y en otros casos, los que están desde el aspecto negativo e incluso toxico a quienes tenemos que aprender a no odiar, sino que son solo parte del aprendizaje en la corrida. Finalmente, somos nosotros quienes declaramos el universo que queremos co-crear, ya sea consciente o inconscientemente.

Ernest Holmes, el fundador de la Ciencia de la Mente nos comparte en su libro «Este Algo llamado Tu» lo siguiente: “Tú perteneces al universo en que vives, eres uno con el Genio Creativo que existe detrás de esta inmensa variedad de movimiento incesante, de este flujo original de vida. Eres tan parte de éste como lo es el sol, la tierra y el aire. Existe algo dentro de ti que te dice esto –como el eco de una voz desde la cumbre de una montaña de visión interna, como una luz cuyo origen ningún hombre ha visto, como un impulso que se eleva desde un manantial invisible.”

Así pues, les invito a ser valientes y tomar elecciones, a aceptar ser artífice de nuestro propio universo, pero, sobre todo, a fomentar esa fe que nos mantiene en la certeza de que somo uno con el Uno Único.

Afirmación: “Solo hay una Vida, la Vida de Dios, la Vida perfecta que es mi vida también” – La Ciencia de la Mente.

Figura femenina eterea

Desnudar el Alma

por Araceli López R.Sc.P.
araceli.lopez29@outlook.com

“Desnudar el alma” es, digamos, la intimidad, es la zona abstracta que una persona se reserva para un grupo acotado de gente, generalmente familia, amigos, pareja, guía espiritual y/o terapeuta.

Si bien, este ejercicio puede resultar fascinante, ¿qué sucede cuando “desnudar el alma” se convierte en un asunto de miedo, de temor provocando una tremenda insatisfacción, una gran inseguridad, una barrera que nos impide fluir con la vida?

El temor a “desnudar el alma” tiene origen en la niñez y/o la adolescencia, cuando a través de las comparaciones, castigos, regaños y reprimendas, l@s niñ@s se vieron sometid@s a chantajes y manipulaciones con el fin de educar. Es bien sabido que los seres humanos somos víctimas de víctimas, ya que, la formación que se llevó a cabo generación tras generación, fue transmitida hasta hace poco tiempo de una forma sumamente tradicional, de maltrato y culposa. Afortunadamente, esto se está modificando y tendrá, como todo tipo de evolución, su punto de quiebre y transformación.

Por otro lado, también es posible que se hayan tenido vivencias traumáticas pendientes por sanar o superar que nos mantienen avergonzad@s y consumid@s por el dolor.

Dicho lo anterior, para muchas personas resulta tortuoso “desnudar el alma” en virtud de que, abrir el corazón, puede representar el ser juzgad@s y/o rechazad@s.

Desafortunadamente, casi nadie nos enseña a aceptar que somos mucho más que la piel que habitamos, que el carácter que hemos forjado, que el pensamiento que nos individualiza. Nuestra verdad, nuestra realidad inexorable es que “somos un espíritu pasando por una experiencia humana”, tal y como nos refiere el gran sabio Teilhard de Chardin, y, por ende, estamos aprendiendo a dirigir nuestra apariencia carnal conocida como ego; a romper con las tribus, clanes y lealtades que nos han precedido y de quienes heredaremos un cúmulo de conocimiento dubitativo, inseguro y medroso a través de la mente subconsciente y colectiva. Dado lo cual, “desnudar el alma” dentro de la experiencia meramente humana, debería ser algo liberador, de tolerancia, de empatía y compasión, pues es sólo una parte de nuestro ser que no debe ser juzgado. No obstante, y regularmente, desistimos y nos ahogamos en las auto recriminaciones cuando nos sentimos defraudad@s por los demás cerrándonos a toda oportunidad, culpando a otr@s y a las circunstancias, olvidando que esto que llamamos vida terrenal, es únicamente un gran teatro, una gran apariencia.

Hoy les invito a no desistir, a ser intuitiv@s para elegir el espacio y la persona idónea quien escuche sin juicio nuestra exposición al “desnudar el alma”, con consideración y respeto hacia la persona que albergará nuestros relatos, pues no es un asunto de vaciar nuestro veneno en otr@, sino de ser auténtic@s para permitir que nuestra chispa divina brille y mantenga de manera consciente el lazo indivisible del Amor.

Afirmación: “yo soy, lo que Yo Soy. Yo soy, lo que Dios Es. Evito el juicio y permanezco desnudando mi alma al bien ¡Y Así Es!

Maleta atiborrada que sirve para ilustrar el blog de Echando un vistazo a …La Vida es un Viaje escrito por Araceli López

La Vida es un Viaje

Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
araceli.lopez29@outlook.com

Si queridos lectores, creo que la vida es un viaje. Recuerdo cuando realicé mi primer viaje sola al extranjero. Realmente llevaba una enooooooorme maleta. ¡En ella tenía varios zapatos, bolsas, vestidos para varias ocasiones, traje de baño, pantalones, blusas, faldas, ropa interior y dos o tres pijamas, pantuflas desde luego, ¡¡¡ah!! y unas sandalias monas por si había que ir a la playa.

Desde luego, no podía faltar el perfume, accesorios, maquillaje, secadora de pelo, peine, cepillo, artículos de tocador y baño.

Adyacente a esto, regresé con maleta extra por todo aquello que va uno comprando en el camino.

Dioses, que pesado era todo aquello para mí. Que desgastante subir, bajar, empacar, avión, escaleras, y otros detalles. Disfruté del viaje parcialmente gracias a este arguende.

¡¡¡En mi segundo viaje, eureka!!! mucho más cómoda, la mitad de lo que llevé la primera vez. Tercer viaje, una cuarta parte de la primera experiencia. Mi más reciente viaje y estancia en Toronto por seis meses, maravilloso, una maleta mediana y listo.

Para una servidora, este es un claro ejemplo de la forma en que en que solemos viajar por la vida. Cargamos con situaciones y gente demasiado pesadas para llevar a cuestas. Traemos en esa maleta un exceso de equipaje en culpa, miedo, vergüenza, conjeturas, etc., etc. Físicamente, esto provoca que nuestra columna vertebral se deteriore, nos salga joroba, nos encorvemos, nuestros hombros duelan, nuestras piernas y pies se cansen y nos sintamos fatigados, tal y como cuando cargamos una maleta llena de objetos inútiles para un viaje corto.

Emocionalmente, estamos desorientados, inconformes, frustrados y amargaditos. No disfrutamos del viaje que es la vida. Todo lo enjuiciamos y nos creemos dueños de la verdad absoluta. Vemos como enemigos a aquellos que difieren de nuestra opinión, sin ver que únicamente piensan diferente.

No conforme con todo esto, adquirimos más y más situaciones en el transcurso de la vida y forzosamente, repercute en nuestra parte espiritual, es decir, experimentamos un vacío que no podemos llenar con cosas externas.

Hoy he aprendido que la mejor forma de viajar por la vida, es ligera, adaptándome a los horarios e itinerarios que yo elijo y también a los que la vida me impone.
Cambiando de actitud y aprendiendo de las lecciones. Viajando con una maleta verdaderamente práctica, con artículos valiosos como la decisión y la confianza a pesar del miedo; como el perdón, la fortaleza y el amor por encima del rencor y la venganza.

Viva este viaje sin fin que es la vida y que tiene mucho por escudriñar, mucho por asombrarnos y mucho por enseñarnos. Disfrutemos de la vida tal y como un viaje a otros lugares. Gocemos de sus sabores, de sus colores, de sus paisajes, de los encuentros, de su gente, de sus ambientes, de sus costumbres y “a donde fueres,
haz lo que vieres”.

Namasté.

AFIRMACIÓN: Hoy elijo viajar ligero por la vida; libre y dócil, sin resistencia, sin temor, sólo con amor y comprensión ¡Y ASI ES!

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