Archivo de la etiqueta: valores humanos

La generosidad, representando esa esencia.

Practicando la Generosidad: Más Allá de lo Material

“La ley de la prosperidad es generosidad. Si quieres más, da más”. – Bob Proctor

Echando un vistazo a… La Generosidad: Un Gozo del Alma
Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
contactoaracelilopezmendez@gmail.com

Una de las cualidades divinas más hermosas, y que sin duda llena el corazón de profundo gozo es la generosidad. Su raíz etimológica proviene del latín generosĭtas, que alude a la noble inclinación de dar y compartir más allá del propio interés.

A menudo se asocia la generosidad con la caridad, y aunque ambas comparten una noble intención, no son exactamente lo mismo. La caridad suele implicar dar desde la abundancia o desde aquello que no hace falta e incluso, sobra —lo cual también es valioso—, mientras que la generosidad es una virtud más profunda: nace del desprendimiento absoluto, se ofrece sin esperar recompensa, y brota simplemente del anhelo de procurar el bien a otro ser.


Contrario a lo que muchos creen, la generosidad no se limita a lo material. Se manifiesta en actos sencillos y poderosos: regalar tiempo, colaborar en una tarea, acompañar a un enfermo, escuchar con el corazón sin intervenir, abrazar a quien lo necesita, o hablar bien de alguien ausente. Cada uno de estos gestos encierra una entrega sincera.


Asimismo, y, tal como indica el mensaje de Bob Proctor, la Ley de la Prosperidad se activa con mayor precisión al dar, es decir al practicar la generosidad sin temor.
Un claro ejemplo de generosidad lo encontramos en los miles de personas voluntarias que, en medio del anonimato, se movilizan para asistir a víctimas de terremotos, huracanes o desastres naturales. Algunas incluso cruzan fronteras para estar donde más se les necesita, sin buscar otra cosa que aliviar el sufrimiento ajeno.

En los últimos años, se ha difundido cada vez más la idea de dar en silencio, sin alardes. Esa premisa que dice: “que tu mano derecha no sepa lo que hace tu izquierda”. Y si bien es una forma profundamente noble de practicar la generosidad, también considero que visibilizar ciertos actos de entrega puede ser igualmente valioso. Compartir historias de generosidad puede inspirar, despertar conciencias y sembrar el deseo de contribuir en otros corazones.


Desde la ciencia, también se han estudiado los efectos de esta virtud. La oxitocina —conocida como la hormona del amor— está íntimamente vinculada con la generosidad. Esta sustancia natural no sólo favorece la felicidad, la conexión emocional, la empatía y el apego, sino que estudios han revelado que duplica la inclinación a la generosidad frente a la caridad. Esto refuerza la idea de que ser generoso implica una profunda identificación emocional con el otro.


Y quizá uno de los gestos más elevados de generosidad es aquel que se brinda a quienes no nos simpatizan, o incluso nos han herido. Allí donde se ofrece sin afinidad ni agrado, florece una entrega aún más poderosa. Como bien lo expresó Santa Teresa de Ávila: El secreto no está en pensar mucho, sino en amar mucho.”

Afirmación: “Me comprometo a ser alguien quien bendice y multiplica la generosidad hacia mí y hacia los demás ¡Y ASÍ ES!

Si esta reflexión tocó tu corazón, te invito a descubrir más sobre el poder de la generosidad en nuestras historias y artículos especiales. Visita la sección del libro Las 4 leyes de la Prosperidad en Que Te Impulsa y deja que su inspiración guíe tus días.