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Banner con fondo de bosque dorado y naturaleza difuminada, con el título 'La fuerza de la gratitud' y el crédito escrito por Araceli López Méndez R.Sc.P.

La fuerza de la gratitud

Echando un vistazo a la… GRATITUD
Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
contactoaracelilopezmendez@gmail.com

“Desde la perspectiva de la gratitud, todo es un milagro”. Mary Davis

Desde que tengo uso de razón, hay un valor que me ha sido inculcado por mi familia materna como uno de los más importantes en la vida, la gratitud. Hoy para mí, la gratitud es más que un valor, es un principio y una cualidad divina que toca algo totalmente sublime en el ser humano.

Además de que es una de mis palabras favoritas, considero que la actitud de gratitud es aún más valiosa y fortalecedora pues coadyuva y provoca un intercambio mucho más relajado con las demás personas.

Cuando inicié este viaje hacia el despertar espiritual en Ciencia de la Mente, no hay material que no incluya la gratitud como parte fundamental del aprendizaje y de la gran energía que expande el alma.

Por otro lado, en varias ocasiones he comprobado cómo la gente pretende que se le demuestre gratitud o que se le agradezca, recordándole a los demás los favores que se le han hecho. Otras, requieren que aquellos que les deben algo, muestren su gratitud poniéndose a sus órdenes casi como esclavos o queriendo que se conviertan en cómplices de cosas o situaciones que no son del todo las mejores. Asimismo, hay personas que quieren que los demás les agradezcan de acuerdo con su código personal, olvidando que un favor se da sin esperar nada a cambio y que, si hay una gratitud por parte de los otros, no puede estar condicionada al modo personal de cada uno.

Me parece sorprendente como esta palabra que nos lleva verdaderamente a un estado de consciencia muy elevado, puede ser objeto de control para mucha gente, ya que dar gracias, ni siquiera tendría que ser algo específico, o tener alguna razón en particular por lo que agradecer, sino simplemente tener un corazón agradecido en todo momento, recordando que la gratitud no es una expectativa, sino un sentimiento que proviene de la consciencia pura.

Desde luego, es muy comprensible que, en momentos críticos de nuestra vida, de lo que tal vez menos recordemos es de dar gracias. Sin embargo, en la medida que lo hacemos en esos instantes difíciles de nuestra existencia, valoramos la experiencia, favorecemos nuestra creatividad y la capacidad que tenemos de resolver de una u otra forma los desafíos; fortalecemos estas habilidades natas de las cuales hemos sido provistos e incrementamos las posibilidades de resolver con asertividad los dilemas a los cuales estamos expuestos.

Por eso, hoy les comparto algo muy hermoso acerca de este tema que les puede ser útil en cualquier momento de su vida:
Da Gracias
Por Eva Bell Werber

“Te voy a revelar un secreto; cuando quieras tener todas las cosas a tus pies y manejar las circunstancias, el secreto es la GRATITUD constante. ¡Regocíjate en la alabanza de dar gracias!, en cada circunstancia, en cualquier momento de tu vida deja a tu corazón en el agradecimiento. Así liberas al Poder dentro de tu vida y te vinculas con la Gran Fuerza. ¡Y Así Es!”

Ilustración etérea con fondo dorado y flores blancas que simbolizan pureza y vida eterna. Una mujer contempla el horizonte con serenidad, junto al texto “Cuando la Ciencia de la Mente honra la vida más allá de la muerte”.

Cuando la Ciencia de la Mente honra la vida más allá de la muerte

Echando un vistazo a las… Similitudes entre el Día de Muertos y
la Ciencia de la Mente
Por Araceli López Méndez R.Sc.P.

“Recordar es volver a vivir, recordar a los
que se fueron es mantenerlos vivos.”

Que fecha tan bella la del Día de Muertos. Como sabemos, esta celebración se lleva a cabo en varios países del mundo con el nombre de Día de Todos los Santos”, pero nada tan especial y significativo como en México. Si bien, Janucá y Yom Kipur en la tradición judía son celebraciones tan sublimes e inspiradoras, o bien, el Día de Acción de Gracias en el Norte del Continente Americano es tan revelador y motivante, nuestro Día de Muertos no se queda atrás, sin pretender hacer ningún tipo de comparación, pues todos son únicos y sagrados, esta ceremonia ha cobrado una relevancia no solo local, sino a nivel internacional, tanto, que el tema ha sido motivo de inspiración para crear una hermosísima película como “Coco”.

En lo personal, también me he sentido inspirada a encontrar varias similitudes entre la celebración de Día de Muertos y la filosofía que practico desde hace ya casi 18 años, la Ciencia de la Mente. Vale la pena mencionar, que en la Ciencia de la Mente realizamos una ceremonia especial conocida como: “En Memoria de… (nombre de la persona)”, y que preferentemente se realiza a partir de 40 días o más, después de la partida del ser querido debido a que las emociones por el duelo están un poco más serenas y se puede participar con un corazón abierto y más conscientemente.

Dicho lo cual, aquí me permito compartir estas maravillosas coincidencias:

  1. En ambos casos, es una celebración a la Vida y en lo particular, la vida de las personas que se han adelantado a esa inexorable cita a la cual todos acudiremos.
  2. Recordamos con alegría sus anécdotas, sus enseñanzas, los momentos cruciales compartidos con la familia y amigos, y muchas memorias entrañables que nos remiten al amor, a la reconciliación, al reconocimiento y al perdón.
  3. Es un día de agradecimiento en virtud de que, gracias a su presencia física en otro tiempo, nos dejó recuerdos imborrables y lecciones importantes y en la mayoría de los casos, su ADN.
  4. Se construye un altar en el cual incluimos fotografías, alimentos, bebidas, objetos e incluso la música que más le gustaba a ese ser tan amado para recrear una convivencia sagrada y plena.
  5. Incluimos alguna(s) lectura(s) que en específico acaricie el alma y que nos recuerde que esos seres perduran eternamente en nosotros, tanto en el aspecto material como en el espiritual; Evocamos que la Vida es eterna y que un día nos reencontraremos en otro plano, por lo tanto, la mejor manera de honrar a los que se han ido es viviendo, pero viviendo bien y muy bien.
  6. Se trata de una celebración de aceptación y de aprender a vivir con la ausencia física y tal vez con dolor, pero es un dolor suave y hasta con una lágrima furtiva consoladora y sin sufrimiento, pues la energía que animaba a ese cuerpo prestado, no se destruye, solo se ha transformado en más luz y en un espíritu que ha evolucionado.
  7. También se comparte la inmortalidad del ser, pues perduraremos más allá de la muerte física dado que permanecemos en la memoria de nuestros seres amados y en la asombrosa genética, y, más allá de lo físico, continuamos en una expansión espiritual divina.

Por último, los invito a conmemorar esta fecha tan generosa recordando, no solo a nuestros seres amados, sino a recapacitar en que cada día podemos morir a situaciones no sanas y a renacer a una vivencia mejor, a una versión reformada de nosotros mismos y a probar una existencia de plenitud en el Espíritu que nos da la energía para transitar por esta fabulosa experiencia llamada Vida.

Afirmación: “Aquí y ahora, con un corazón abierto, agradezco a todos los seres que se han adelantado en el camino, por dejar huella de una u otra forma en mi corazón y en mi alma ¡Y Así Es!”

    Mujer subiendo una escalera dorada hacia la luz sobre fondo rosa, símbolo de crecimiento espiritual y plenitud interior – Que Te Impulsa

    Cuando nada es suficiente: cómo llenar el vacío interior

    Echando un vistazo a… Cuando lo suficiente no es suficiente
    Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
    contactoaracelilopezmendez@gmail.com

    “Nada es suficiente para quien lo suficiente es poco” – Epicurio.


    Uno de los grandes motivos por los cuales me acerqué a la espiritualidad, fue por esa sensación de vacío y de que nada era suficiente.

    Todo en mi vida estaba enfocado en lo que había afuera, en lo material, en lo tangible, así que la satisfacción o la alegría de tener algo era pasajera y poco duradera, tan poco duradera que llegué a acumular 300 blusas de las cuales no usaba ni la mitad. Muchas de ellas eran nuevas y ni siquiera las estrené pues había reducido o aumentado de talla cuando pretendía usarlas. Cada vez que iba a la tienda a pagar la tarjeta de crédito, salía con una nueva blusa, o por lo menos, con unas medias o unos libros. El asunto es que me llenaba de contento y al día siguiente ya quería algo más en mi armario. Lo que tenía, NO ERA SUFICIENTE.

    Asimismo, anhelaba, deseaba que mi pareja del momento me hiciera feliz, me hiciera sentir soñada, valorada, respetada, amada. A pesar de las muchas demostraciones de “amor”, yo me sentía insatisfecha, siempre quería advertir algo más de lo recibido, todo me parecía poco, NO ERA SUFICIENTE.

    Cuando compré mi primer auto de agencia, me pareció extraordinario momentáneamente, pero un par de semanas después pensaba que ese auto no era la gran cosa y deseaba tener mucho más dinero para poder comprar uno más grande y mejor, ese, NO ERA SUFICIENTE.

    ¿Qué decir del maltrato? Bueno, bueno, bueno, ahí estaba yo de tapete en relaciones codependientes destructivas y adictivas donde no había golpes físicos, pero sí emocionales. A pesar de pasarla tan mal y sentirme tan herida, las situaciones iban subiendo de tono, pero, de cualquier forma, NO ERA SUFICIENTE.

    Y así iba por la vida encontrando cosas maravillosas, pero todo lo percibía escaso y a media luz, a medio disfrutar, a medio valorar, a medio comprender y a medio vivir. Dado que nada era suficiente generé una creencia de no merecimiento brutal que me llevó a manifestar insuficiencia de amor, de dinero, de trabajo, de salud. Esto repercutió en todos los niveles de mi vida hasta que pisé fondo. En esa ocasión, ¡ya fue suficiente!
    Entonces llegó a mí Ciencia de la Mente. Así fue como cambié la forma de pensar atrayendo a mi vida una manifestación diametralmente opuesta a lo que hasta ese momento había experimentado. Todo empezó a tener un significado y los vacíos se han ido inundando con alegría, con autoestima, con gratitud, con paz, con amor, con fortaleza, con claridad, con valor, con entereza, con autenticidad, con libertad, etc. Cada espacio insatisfecho se fue llenando uno a uno, poco a poco, un día a la vez. El proceso ha sido y continúa siendo como subir una escalera donde voy escalón por escalón deteniéndome en los descansos a observar y tomar aire para la siguiente cuesta. La insatisfacción cada vez es menor y la manifestación del bien es mayor.
    Por último, me gustaría aclarar que tener ambiciones bien dirigidas es sano, y es esa parte del ego que no lástima, que no daña, y que no tiene nada que ver con el conformismo y lo que nunca es suficiente. Es maravilloso anhelar, soñar y desear llegar a metas y objetivos. Es importante saciar las necesidades básicas e imperativas de nuestra humanidad, pero también es estar claros y conscientes de que cada parte de nuestro ser requiere un alimento diferente, ya que no es lo mismo darle de comer de la misma forma al cuerpo que a la mente o al alma.
    No olvidemos que jamás podremos llenar los espacios invisibles de las heridas internas con cosas materiales, esto solo es un paliativo que a la larga nos hará sentir aún más vanos y de verdad, esto nunca SERA SUFICIENTE.

    AFIRMO: Soy lo suficientemente valios@ y complet@ por lo que puedo llenar mi vida conmigo mismo y con el poder que me confiere mi Socio Divino ¡Y ASÍ ES!

    Recuerda: eres suficiente tal y como eres. Visita todas nuestras secciones y encuentra más inspiración para tu camino interior.

    Diario de Gratitud

    Beneficios de un Diario de Gratitud

    Echando un vistazo a… Diario de Gratitud
    Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
    contactoaracelilopezmendez@gmail.com

    “La gratitud es el arte de apreciar las pequeñas cosas que hacen grande la vida.” – Rosa Montero


    ¿Qué es un Diario de Gratitud y Por Qué Deberías Tener Uno?


    ¿Alguna vez te has preguntado qué es un diario de gratitud, cómo funciona y para qué sirve? Estas son las preguntas que muchos se hacen al escuchar sobre esta práctica.


    Desde que empecé a estudiar la Ciencia de la Mente, aprendí que una de las claves para alcanzar nuestros sueños es agradecer todo. Y me refiero a todo: tanto lo bueno como lo no tan bueno. Cada situación, por difícil que sea, esconde una lección valiosa. Este valor, que ya era parte de mi educación familiar, me ha mostrado beneficios increíbles más allá de lo espiritual.


    Hace poco, en una Contemplación con Corazón, abordamos el tema de la gratitud, mi amiga Tere Ángeles nos mostró sus cuadernos llenos de gratitud que ha escrito desde que inicio en esta filosofía de Ciencia de la Mente. Su ejemplo me inspiró a retomar el hábito de escribir cada noche. Luego, escuché a mi colega Heliberto Cano hablar de la gratitud como una herramienta infalible para la abundancia y la prosperidad. Todo esto me reafirmó que es el momento de compartir lo que he aprendido.


    ¿Qué es un Diario de Gratitud?
    Un diario de gratitud es un cuaderno o un simple conjunto de hojas donde anotas exclusivamente las cosas por las que te sientes agradecido. A diferencia de un diario tradicional, su propósito es enfocar tu energía en la gratitud, ya sea al empezar el día o al terminarlo.


    ¿Cómo Funciona?
    Funciona de una manera muy simple: escribiendo.
    Por la mañana, anota detalles sencillos. Por ejemplo:

    «Doy gracias por un nuevo día.»
    «Doy gracias por mi cama cómoda.»
    «Doy gracias por iniciar esta mañana con buena actitud.»

    Por la noche, reflexiona sobre tu día y agradece desde una hasta una decena de situaciones que te hayan sucedido. Esto te ayuda a terminar el día con una vibración positiva.


    ¿Para Qué Sirve?
    La gratitud es la clave para mover tu energía a una vibración más alta. Cuando agradeces, tu estado de ánimo cambia, tu rostro se ilumina y tu mente se enfoca en lo positivo.

    • Te conecta con el presente: Al decir «gracias», lo haces en el aquí y ahora. Esto te ayuda a vivir con más conciencia.
    • Convierte las dificultades en sabiduría: Agradecer por lo no tan bueno te permite encontrar el aprendizaje o la experiencia valiosa que hay en cada desafío.
    • Abre la puerta a la abundancia: La gratitud te alinea con la energía del universo, que comienza a trabajar a tu favor para atraer más plenitud y bienestar a tu vida.


    Para que esta práctica sea realmente efectiva, es crucial evitar el juicio, el prejuicio y la duda. La gratitud es un sentimiento, no solo palabras.


    Personalmente, este hábito me ha sostenido en mis momentos más difíciles. En tiempos de confusión o miedo, la gratitud me ha recordado mi fe, me ha dado certeza y me ha abierto las puertas a la paz.

    Afirmación: Aquí y ahora, soy una manifestación de gratitud que vibra con plena consciencia en todo momento, convirtiéndome en un canal de expresión divina ¡Y Así Es!

    ¿Y tú, ya comenzaste tu diario de gratitud? Te invitamos a escribirlo cada día y ser testigo del cambio que produce en tu vida. Suscríbete a nuestra comunidad para descargar gratis el Calendario de Gratitud de agosto y recibir inspiración.

    El dinero rompiendo mitos

    Rompiendo mitos: el dinero

    Echando un vistazo al… DINERO
    Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
    contactoareacelilopezmendez@gmail.com

    Hay una verdad eterna e inmutable: el dinero, en sí mismo, no alimenta el cuerpo ni cura las dolencias, tampoco abriga en las noches frías. Y, sin embargo, cuando lo observamos desde una visión espiritual, descubrimos que no es un simple objeto de intercambio, sino un canal sagrado. Es una expresión concreta de la energía divina que fluye a través de nosotros, permitiéndonos manifestar nuestros deseos más puros y cumplir el propósito elevado que el Espíritu ha sembrado en nuestra alma.


    Cuando recordamos que somos los creadores conscientes de nuestra abundancia —y no sus esclavos—, comenzamos a invocar, multiplicar y permitir que esta energía fluya con gracia, sabiduría y propósito.


    La abundancia material no contradice la espiritualidad, sino que la complementa. El dinero no es un obstáculo, sino una herramienta. Afirmo con convicción que su presencia es parte esencial de nuestro crecimiento interior. La pobreza, lejos de ser una virtud, representa una distorsión del flujo natural del Bien Infinito que emana del Universo.


    Ninguna enseñanza espiritual auténtica promueve el sufrimiento material como camino exclusivo hacia la iluminación. De hecho, toda filosofía compasiva busca erradicar la carencia, porque sabe que no es la voluntad de lo Alto. La idea de que la escasez es noble o necesaria es una ilusión que perpetúa la separación con nuestra herencia divina: la Vida Plena, el Bien Total, la Suficiencia Inagotable.


    El dinero es energía en movimiento, una corriente viva del Espíritu manifestada en forma visible. Como toda energía, está llamada a circular, a renovarse, a elevarse. Tal vez llegue el día en que su forma actual evolucione, y ya no sea necesario. Pero mientras sea parte de nuestra experiencia humana, nos corresponde relacionarnos con él desde la conciencia, no desde el miedo.


    No es necesario luchar por él ni rebajarnos para obtenerlo. El dinero no es enemigo ni prueba; es una bendición cuando lo utilizamos para servir al Bien, cuando fluye desde un corazón alineado con la Fuente. Cada pago que realizamos, cada ingreso que recibimos es una oportunidad para bendecir, agradecer y afirmar que esta energía se multiplica en su retorno para el mayor bien de todos.


    Estancarlo, temerlo o maldecirlo es contradecir su naturaleza divina. Honrarlo es reconocer la belleza del intercambio sagrado en el que todos participamos como canales vivos de la Provisión Infinita.


    Los grandes maestros de la conciencia —Jesús, Buda, San Francisco de Asís— no vivían desde la carencia, sino desde una fe tan profunda en la Fuente que jamás dudaron de Su provisión. Vivían en rendición y en certeza, sabiendo que nada les faltaría. Y, a la vez, eran conscientes de la importancia de una administración sabia: incluso Jesús tuvo un tesorero, recordándonos que espiritualidad y manejo consciente de los recursos no se excluyen, sino que se potencian.


    Te invito a observar con amor tus creencias sobre el dinero. ¿Qué ideas heredadas o adquiridas han bloqueado tu flujo natural de abundancia? ¿Qué juicios o temores limitan tu capacidad de recibir con gozo y dar con gratitud?


    Pregúntate con honestidad:

    • ¿Qué pensamientos me impiden experimentar la abundancia como un don divino?
    • ¿Qué historias internas me desconectan de la verdad de que soy merecedor de todo bien?


    Recuerda que la Fuente no está fuera: habita en ti. Tu empleador, tu negocio, tus clientes o tu pareja no son la causa de tu provisión; son canales por donde fluye la infinita generosidad del Espíritu que vive en tu interior. Eres tú quien decide abrir o cerrar ese canal.


    El uso que damos al dinero es un acto sagrado, una expresión tangible de nuestra conciencia. Dejemos atrás el viejo rol de la víctima empobrecida. Somos cocreadores del Bien, herederos de una riqueza que trasciende el oro y la materia.


    En esta danza sagrada de la Vida, el dinero es solo una forma más en que el Bien se manifiesta. Al usarlo con amor, con conciencia y con gratitud, nos unimos a la sinfonía infinita de la Creación.


    Afirmación: “Yo soy un canal claro y abierto de la Provisión Divina. Todo lo que necesito llega a mí de manera perfecta, en el tiempo perfecto y para el propósito perfecto. Estoy en paz con el dinero. Lo bendigo, lo multiplico, lo pongo al servicio del Amor ¡Y Así Es!”

    ¿Te movió algo este texto?
    Recuerda que cada paso que das hacia tu autenticidad es un acto de valentía. Te invito a seguir explorando este camino interior con otra lectura increible:
    👉 Salir del clóset espiritual: una decisión consciente

    ¡Gracias por estar aquí y por impulsarte desde el alma!

    Lyan Daya

    ¿Qué Puedo Perder? Reflexiones Espirituales

    Echando un vistazo a… ¿Qué puedo perder?
    Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
    contactoaracelilopezmendez@gmail.com

    Hace tan sólo unos días, escuchaba en el podcast de Vida Espiritual Mérida la entrevista a mi querida colega y practicante de Ciencia de la Mente, Lyan Daya. El entrevistador le preguntó por qué había elegido esta filosofía. Su respuesta fue profundamente conmovedora.

    Lyan compartió que fue diagnosticada con un cáncer terminal y le dieron apenas unos meses de vida. Ante semejante noticia, ella —quien desde niña ya sentía un llamado hacia lo espiritual— decidió entregarse con total fe a Dios. Lo hizo acompañada del libro Tú puedes sanar tu vida, de Louise Hay, obra inspirada precisamente en la enseñanza de Ernest Holmes: la Ciencia de la Mente y Espíritu.Lyan comenzó a practicar afirmaciones, oraciones, lecturas y ejercicios que el libro propone. Su esposo, preocupado, le pidió que se sometiera a quimioterapia. Pero Lyan, con una certeza inquebrantable, respondió no con una frase que hoy resuena profundamente en mí: “¿Qué puedo perder?”

    Con esa convicción, abrazó este camino espiritual y, desafiando todos los pronósticos médicos, sanó. Hoy forma parte activa de esta filosofía, con una autenticidad y entrega que inspiran. ¡Amén por esto, querida Lyan!

    Esa pregunta —“¿Qué puedo perder?”— se quedó conmigo. Me llevó a contemplar: si tengo la fe en Dios del tamaño de un grano de mostaza, ¿qué puedo perder realmente? Tal vez sólo perdería el miedo, la duda, la preocupación… todo aquello que limita, que pesa, que entorpece mi andar.
    ¿Y si lo único que se pierde es la sombra? Porque también existe la incomodidad positiva: esa que nos impulsa a ir más allá, que nos llama a crecer, a confiar, a atravesar la incertidumbre con valor.
    Desde entonces, no me he soltado de esta idea: si me entrego al Poder y la Presencia de Dios en mí, lo único que gano es luz, guía, amor, paz, gratitud y plenitud.

    Entender la pregunta “¿Qué puedo perder?” como la puerta a la certeza y la libertad, es una revelación sin igual.
    Hoy te invito a hacerte esa misma pregunta ante cualquier reto que enfrentes.
    Quizá descubras que es el momento de ser , de soltar el peso del “qué dirán”, y abrazar tu autenticidad, tu propósito, y la confianza plena en que estás sostenido/a por la Fuente Infinita del Bien.

    Y recuerda: cuando tu fe es tan grande como un grano de mostaza, lo imposible simplemente deja de existir.

    Afirmación: Me entrego con fe al Poder y la Presencia de Dios en mí. Libero el miedo, la duda y la preocupación, y a cambio recibo guía, luz, amor y plenitud. Estoy sostenido/a por el Bien Infinito, y en cada paso confío en que lo mejor ya está ocurriendo ¡Y Así Es!

    ¿Qué puedes perder si eliges confiar plenamente?
    Te invito a reflexionar sobre esta poderosa pregunta y a compartir en los comentarios qué descubres cuando sueltas el miedo y abrazas tu luz.

    Y si aún no has leído el blog anterior, El poder transformado de la pasión, te invito a hacerlo. ¡Puede ser justo el impulso que necesitas hoy!

    Reinventarse vencer las excusas

    Cómo Reinventarse: Vence tus Excusas y Crea un Nuevo Comienzo

    Echando un vistazo a reinventarse
    Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
    araceli.lopez29@outlook.com

    ¿Quién no ha sentido alguna vez el deseo de comenzar de nuevo? Reinventarse no es una moda ni un lujo… es un llamado profundo, un impulso del alma que nos invita a expandirnos más allá de lo conocido. Pero para dar ese paso, primero tenemos que mirar de frente a nuestras propias excusas.

    ¿Qué nos detiene realmente? ¿Es el miedo? ¿El qué dirán? ¿No sentirnos lo suficientemente jóvenes, ricos o capaces? ¿El temor al fracaso? ¿La necesidad constante de complacer o de ser reconocidos?

    Desde mi óptica, lo que más suele pesar no es lo que hicimos, sino aquello que no nos atrevimos a hacer. Porque cuando intentamos algo, incluso si no sale como esperábamos, nos queda la paz interior de haberlo intentado.

    Reconstruirse no es reinventarse.
    Hay una gran diferencia entre estos dos conceptos. Reconstruirse es tratar de juntar los pedazos rotos para volver a ser quien éramos antes de la tormenta. Pero reinventarse… eso es otra cosa. Es un renacer. Es permitirnos ser algo nuevo, más fiel a lo que somos por dentro. Es comenzar desde cero, con una intención clara, un corazón abierto y la mirada puesta en lo que sí queremos.

    Y para hacerlo, es vital dejar de lado la palabra “hubiera”. Como dice mi hermana con sabiduría y picardía: “el hubiera es el pretérito imperfecto del tontejativo”. El pasado no se puede cambiar. Lo que sí podemos cambiar es lo que hacemos con el presente.

    Hoy es el futuro de ayer.
    Reinventarse comienza aquí y ahora. Es en el presente donde sembramos lo que queremos cosechar mañana. Por eso es tan importante mirar con honestidad cómo estamos viviendo este momento.

    No se trata de negar el pasado. Al contrario: es útil explorarlo para sanar nuestras heridas y aprender de ellas. Pero una vez hecho eso, es momento de soltarlo y seguir.

    Más allá de los límites autoimpuestos.
    Cuando tomamos la firme decisión de reinventarnos, lo que fue ya no tiene poder sobre lo que viene. Es tiempo de ir más allá de nuestras dudas, miedos y auto sabotajes.

    La edad, el estatus o el género no deberían definirnos ni limitarnos. Escuchemos a nuestra mente, pero, sobre todo, escuchemos al corazón. Rescatemos nuestros sueños olvidados. Hagamos esa lista de cosas que hemos postergado por años y demos un primer paso, sin importar cuán grandes o pequeños parezcan esos deseos.

    Sí, a veces se asoma una voz interna que nos quiere detener. Pero ahí es donde recordamos: el foco está en la visión, no en las viejas creencias.

    Reinventarse no es caos, es consciencia.
    Este proceso no significa poner todo patas arriba ni arriesgar nuestra estabilidad emocional. Más bien, es una invitación a ordenarnos por dentro, a descubrir nuevas posibilidades y, a veces, a soltar lo que creíamos que nos daba seguridad.

    Eso sí: salir del estado de confort puede doler… pero también puede liberar. Y no siempre se necesita una gran crisis para iniciar una reinvención. A veces, basta con un suspiro, una conversación, un «¿y si sí?».

    Cada uno a su ritmo.
    No todas las reinvenciones son drásticas. Algunas personas necesitan un giro total; otras, solo ajustar un par de piezas. Lo importante es reconocer el momento en el que estamos y abrirnos a la oportunidad de transformarnos.

    Algunas señales o situaciones que pueden invitarte a reinventarte:

    • Un nuevo grado de autonomía
    • Mudarte a otra casa o ciudad
    • Terminar una relación (laboral o amorosa)
    • Recuperar tu salud
    • La llegada de un hijo
    • La jubilación o el retiro
    • Un abandono o una pérdida

    Y también… los momentos de felicidad, plenitud o logros. Porque no solo en la crisis se crece. También se florece en la calma.

    ¿Y si hoy fuera ese día?
    Todos los días son una oportunidad para empezar de nuevo. No necesitas que algo “grave” suceda. Solo necesitas escucharte de verdad.

    “Lo que llamamos el comienzo es con frecuencia el final… Finalizar es comenzar. El fin es el punto desde donde comenzamos.”T.S. Eliot

    ¿Y tú, en qué parte del camino estás?
    Atrévete a escucharte, a soltar lo que ya no vibra contigo y a dar ese primer paso hacia tu nueva versión. No tienes que tenerlo todo resuelto, solo necesitas dar el siguiente paso con ese propósito.
    Comparte en los comentarios: ¿qué pequeña acción podrías tomar hoy para comenzar tu propia reinvención?.

    Te invito a leer algunos de mis otros escritos que seguramente te van a gustar mucho.

    Mujer reflexionando

    Descubre Tu Propósito de vida: Proyecta Lo Mejor de Ti.

    Mi nuevo website

    Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
    araceli.lopez29@outlook.com

    ¿Y tú… qué quieres proyectar al mundo?
    Imagínate que alguien te hace estas preguntas, así, sin previo aviso y con toda
    la intención de hacerte pensar.

    • ¿Qué quieres proyectar de ti?
    • ¿Qué quieres que la gente sienta contigo?
    • ¿Quieres compartir tu conocimiento y sabiduría?
    • ¿Quieres servir?
    • ¿Quieres monetizar?
    • ¿Qué quieres que la gente encuentre contigo?
    • ¿Cómo te quieres identificar?

    Podrías pensar que son preguntas que haría un terapeuta, o quizás un coach de vida… pero no. Estas preguntas me las hizo mi querida amiga Claudia Villegas al comenzar el proceso de creación de mi sitio web. ¡Sí, así como lo lees! No me ofreció una plantilla, ni me habló de diseños o colores… me habló del alma de mi mensaje.

    Conocí a Claudia en una etapa muy significativa de mi vida profesional, en un empleo que marcó un antes y un después para mí. Desde entonces, he admirado su temple, su capacidad de aprender, reinventarse, tomar decisiones con firmeza y seguir adelante con una sonrisa y una visión clara.

    Este año, para mi sorpresa, me compartió que había creado una revista digital llamada Qué te impulsa (¡nombre más perfecto no hay!) y me invitó a participar con mis blogs y anuncios de talleres. Pero ahí no paró la cosa: también se ofreció a guiarme en el mágico y un tanto misterioso mundo de los sitios web.

    Confieso que yo era totalmente neófita en el tema —como dicen por ahí, no sabía ni por dónde peregrina idea empezar— pero gracias a su paciencia, entusiasmo y sabiduría, empecé no solo a entender… ¡sino a disfrutarlo! Y fue así como entré, casi sin darme cuenta, al universo de la inteligencia artificial. Un mundo nuevo para mí, lleno de posibilidades, descubrimientos y herramientas que hoy agradezco profundamente.

    Y aquí es donde ocurre la magia: mientras me hacía esas preguntas aparentemente simples para mi sitio, me di cuenta de que en realidad estaba reconectando con mi propósito de vida. Desde mi visión de la Ciencia de la Mente y Espíritu, todo esto no fue casualidad, sino una expresión viva del principio de la Unidad. Porque esas preguntas también me llevan a reflexionar:

    ¿Qué quiero dejar en el mundo? ¿Cómo deseo servir desde lo que soy y lo que
    sé? ¿Qué me impulsa?

    Este año ha sido una escuela intensiva. Aunque por edad pudiera pensar que vienen tiempos más calmados, la vida se ha encargado de mostrarme —con un guiño amoroso— que no, que aún hay muchos caminos por recorrer y mucho por aprender. Claus, como le digo con cariño a Claudia, ha sido mi aliada en este nuevo tramo, abriéndome puertas hacia nuevas maneras de compartir, crecer, adaptarme e iniciar con mi website.

    La IA me ha maravillado, sí… pero también me ha reafirmado una certeza inquebrantable: ninguna inteligencia, por muy artificial que sea, por muy bien alimentada y completa que este, podrá jamás superar el Misterio Sagrado
    que yo llamo DIOS.

    Y desde ese Misterio, agradezco la vida, los desafíos, las personas que aparecen como mensajeras… y esta nueva aventura que apenas comienza.

    Afirmación: “Estoy abierta y disponible a recibir los regalos divinos que la Vida tiene preparados para mí hoy. Los acepto con gratitud, gozo y confianza… ¡Y Así Es!”

    Y tú, ¿has descubierto tu propósito de vida? ¿Cómo lo hiciste? Me encantaría leerte y saber qué te impulsa a compartir tu mensaje con el mundo. Cuéntame en los comentarios.

    Mira estas otras entradas, son maravillosas:

    Celebrando la Paternidad: Un Tributo a los Padres Modernos

    Echando un vistazo a… VOCACIÓN DE PADRE
    Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
    araceli.lopez29@outlook.com

    “No es la carne y la sangre, sino el corazón, lo que nos hace padres e hijos”. Friedrich Schiller

    En muchas de las conversaciones que comparto con amigas —en un desayuno, una caminata o un café— surge una constante: la paternidad. Reflexionamos sobre cómo muchas de nosotras hemos vivido la herida del abandono o la ausencia emocional de nuestros padres o parejas. Pero también emergen, con luz propia, historias de hombres que han elegido vivir la paternidad como un acto sagrado, hombres que se convierten en canales vivos del Amor Divino.
    En este Día del Padre quiero reconocer y honrar a esos hombres que, desafiando paradigmas y creencias limitantes, se permiten habitar su dimensión más profunda: esa que integra fuerza y sensibilidad, estructura y ternura, acción y presencia. Hombres que entienden que la verdadera hombría no está en dominar, sino en amar.

    Gracias a los padres viudos que, con valentía, abrazan el rol de ser el sostén emocional y físico de sus hijos, sabiendo que el Espíritu los guía y fortalece. A esos hombres que fueron abandonados por sus parejas, y que eligieron responder con amor en lugar de resentimiento, convirtiéndose en faros para sus hijos. A aquellos que, aunque no pudieron sostener una relación de pareja, siguen presentes y comprometidos como padres, entendiendo que el vínculo con sus hijos es eterno y sagrado.

    Honro profundamente a los hombres que cuidan con entrega cuando la enfermedad toca a su familia. A quienes enfrentan el dolor con compasión, convirtiéndose en guardianes de vida. Ellos son testimonio viviente de que el Espíritu opera a través del amor incondicional y del servicio desinteresado. También celebro a esos padres divorciados que jamás se divorciaron del alma de sus hijos. Que, contra viento y marea, eligen estar, custodiar, guiar. Su amor no se limita al tiempo compartido, porque saben que la verdadera conexión es espiritual y trasciende las formas.

    Y cómo no agradecer a esos hombres que aman a los hijos que no nacieron de su sangre, pero sí de su elección. A quienes deciden ser padres desde la conciencia, demostrando que el Amor es una fuerza creadora que no reconoce límites biológicos. En ellos se manifiesta el Principio Divino del Uno: todos somos parte de la misma vida, del mismo Amor.

    Tampoco puedo dejar fuera a los abuelos, padrinos, tíos y amigos que, en momentos cruciales, se convierten en figuras paternas. El Espíritu se manifiesta a través de ellos, llenando vacíos, ofreciendo guía, sembrando esperanza.

    Y sí, incluso a los que se fueron, a quienes eligieron caminos de ausencia, también los reconocemos desde la compasión. Quizás su alma no estaba lista para sostener esa misión. Desde la perspectiva espiritual, todo es parte de un plan mayor, y su ausencia también nos ayudó a fortalecernos, a buscar dentro lo que no recibimos afuera.

    Hoy envío luz, gratitud y bendición a todos esos hombres que han dicho «sí» al llamado sagrado de ser padres desde el corazón. Ustedes son expresión del Amor Infinito en acción. Gracias por ser canales vivos de la Divinidad en la vida de sus hijos.

    HOY TENGO QUE DECIRTE PAPÁ
    Perdo Damián – Memo Méndez Guiu

    Hoy tengo que decirte papa,
    que el tiempo nada cambiara,
    estaremos siempre juntos,
    todo el tiempo sin parar,
    hoy tengo que decirte papa,
    te quiero más que a nadie,
    y cuando estoy a tu lado,
    todo el miedo ya se va,
    y a veces cuando llegas de noche
    y el sueño ya me venció,
    te estas junto a mí y me miras dormir,
    y me siento tan feliz,
    voy a crecer a tu gran tamaño,
    y el mundo veré como tú,
    te comprenderé mucho más y mejor,
    y la vida enfrentare…
    Hoy tengo que decirte papa,
    te quiero más que a nadie…

    Comparte este mensaje con un padre que admires o que haya tocado tu vida con su amor; honremos juntos a quienes eligen ser canales vivos del Amor Divino.

    La Importancia de la Amistad Verdadera en Nuestras Vidas

    Echando un vistazo al tesoro invaluable de la amistad verdadera.
    Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
    araceli.lopez29@outlook.com

    «Dios nos da los amigos como recompensa por la familia que nos tocó»
    Frase atribuida a Wayne Dyer

    Dicen que los verdaderos amigos se cuentan con los dedos de una mano, y que seguramente sobran. Sin embargo, en lo personal, me considero un ser profunda y sumamente afortunado y privilegiado. No solo me bastan los dedos de una mano, ¡necesito recurrir a la otra para poder contarlos a todos!

    Reconozco que existe una clara diferencia entre «un conocido» y «un amigo». Un conocido es alguien con quien no se intima, con quien el alma no se desnuda. Quizás sea una persona pasajera, o alguien con quien compartimos encuentros casuales y gratos, pero sin una gran trascendencia en la profundidad de la vida. En cambio, los AMIGOS están en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad. Son aquellos que se atreven a decirnos las «netas», aunque duelan, y que a pesar de nuestros errores más crasos, no nos juzgan. Nos siguen aceptando con amor y compasión, siempre dispuestos a ofrecernos la mano y ayudarnos a levantarnos del suelo.

    A veces, la vida nos lleva por caminos separados. Matrimonios, maternidad, mudanzas
    a otro país, el desarrollo profesional… pero al igual que en la canción de Carole King,
    con solo una llamada, están ahí para nosotr@s, y nosotr@s para ell@s.

    Tardaría un buen rato en enumerar a cada uno de mis amigos, pero, aunque no sea 14 de febrero, deseo rendir un sincero homenaje y reconocimiento a cada una y cada uno de ellos.

    Un Nuevo Regalo en el Camino de la Vida

    Ahora bien, a estas alturas de mi vida, y recién cumplidas mis 67 primaveras, jamás hubiera imaginado que aún sería posible encontrar y descubrir nuevas amistades. Pero Dios, que es tan bondadoso conmigo, me ha regalado una nueva amiga. Un ser verdaderamente compasivo de quien aprendo constantemente la aceptación, el no juicio, la autenticidad, el consuelo y la sabiduría. Me refiero a Mirna LópezTrevithick, una leal Practicante de la Ciencia de la Mente y mi directora en los Centros para la Vida Espiritual Mérida.

    Ella vive en Dallas y yo me divido entre México y Toronto, pero la distancia física no nos separa; al contrario, nos ha unido más. Es realmente impresionante cómo el Universo me escuchó. La conocí en una clase virtual de la maestría «Holmes Ecléctico» y, sin cruzar ni una sola palabra, deseé que fuera mi amiga. Había una luz muy especial brillando en ella. ¡Y voilà! Tiempo después, no sé cuánto, quizás unos tres o cuatro años más tarde, Mirna me contactó. Guiada por su intuición, y habiendo escuchado solo algo sobre mí, me invitó a ser parte de la «Contemplación con Corazón».

    Una vez más, Dios, la Vida, el Universo o como cada uno le conozca, me consiente y me apapacha. Además de tener una familia incomparable, más allá de lo convencional, poseo la bendición y fortuna de contar con varios AMIGOS, y esta nueva amistad ha traído un gozo y un alivio diferente a mi plano de vida humana.

    Gracias, gracias, gracias

    Afirmo: Aquí y ahora, doy gracias infinitas por la dicha y el privilegio de conocer y experimentar la verdadera amistad. Honro a mis amigos de antes, a mis amigos de siempre, a mis nuevos amigos y a todos los que aún están por llegar. ¡Y ASÍ ES!

    Y tu? cuéntanos sobre tus amigos, te queremos escuchar!

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    El amor