Archivo de la etiqueta: Espiritualidad práctica

Ilustración vintage de Señorita Kiu-tina, la heroína de QTI, limpiando y ordenando un cajón de madera. Lleva capa roja, pañoleta, traje verde con emblema QTI y fondo beige con detalles brillantes. En la parte inferior aparece el texto: www.queteimpulsa.com.mx

Cierre de Año: Cómo Liberar Espacio y Atraer Abundancia

Diciembre siempre llega con un brillo especial: fiestas, abrazos, posadas… y esa profunda necesidad de cerrar ciclos con amor. En QTI te invito a regalarte un momento de claridad y ligereza. Esta Semana de Liberación es más que ordenar tu casa: es un acto de fe, un ritual para crear espacio y permitir que la abundancia encuentre su camino hacia ti. Porque cuando sueltas lo que ya no vibra contigo, algo hermoso comienza a abrirse paso.

Mini–retos diarios:

  • Día 1: Limpia tu despensa (tira lo vencido, dona lo que no uses).
  • Día 2: Limpia tu refrigerador y congela lo necesario.
  • Día 3: Depura un cajón clave (el de papeles, el de “por si acaso”).
  • Día 4: Revisa tu closet: qué se queda, qué se dona, qué se agradece.
  • Día 5: Ordena tu cartera o bolso.
  • Día 6: Revisa tus apps y fotos (depura 50 cosas).
  • Día 7: Cierre simbólico: agradece lo que se va y da la bienvenida a lo nuevo.

No es perfección. Es intención.
Y como siempre, cada pasito cuenta en este camino de crecimiento y amor propio.

¿Qué logramos con esta dinámica?

  • Cerrar el año con ligereza, no con carga.
  • Crear un ritual anual (¡se puede repetir cada diciembre!).
  • Conectar emociones, hogar y energía.
  • Darles un contenido útil + práctico en una época ruidosa

Esto en metafísica o prosperidad se conoce como La Ley del Vacío (o “Vacío Creativo”).
Es un principio espiritual que dice que «cuando sueltas lo que ya no necesitas, creas espacio para que lleguen cosas mejores».

Regresa cuando necesites inspiración. Cada post que leas se iluminará en un nuevo color, recordándote todo lo que has avanzado en tu camino.
Aquí siempre encontrarás un espacio para crecer, soltar y volver a empezar.

Camino abierto entre árboles, representando liberación y paz

Liberarse de la Culpa: Clave para la Paz Interior

Echando un vistazo a … “La Culpa”
Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
contactoaracelilopezmendez@gmail.com

La culpa es un veneno lento. El perdón es medicina. – Louise Hay
Liberarnos de la Culpa: Una Puerta hacia la Paz Interior.


¿Cuántas veces hemos sentido ese nudo en el pecho llamado culpa?
Un sentimiento tan incómodo como inútil, que lejos de impulsarnos, nos paraliza y drena la energía vital. Lo curioso es que la culpa no solo aparece cuando realmente hemos hecho algo que daña, sino también cuando no accedemos a las expectativas o deseos ajenos. Especialmente en relaciones cercanas —familia, pareja, trabajo—, se presenta como un eco del chantaje emocional al que otros recurren cuando simplemente decidimos ser fieles a nosotros mismos.


Decir “no” cuando algo no resuena con nuestro ser puede generarnos un torbellino interno: ese temor profundo al rechazo. Sin embargo, aprender a amarnos, fortalecernos y mantenernos firmes en nuestras decisiones es un acto de sanación.


Recientemente, conversando con un colega, reflexionábamos sobre cómo muchas corrientes —desde la psicología moderna hasta filosofías espirituales— enfatizan que somos producto de nuestras elecciones. Esta verdad, lejos de empoderar a algunos, ha generado una ola de culpa profunda: “¿Por qué no decidí mejor?” “¿Cómo no lo vi antes?”.


Aquí es necesario hacer una pausa.
Este conocimiento no es para autoflagelarnos, sino para comprender que actuamos según el nivel de consciencia que teníamos en ese momento. Nadie toma decisiones desde la malicia o la ignorancia voluntaria. Lo hicimos con las herramientas que teníamos y, sobre todo, con el deseo de hacer lo mejor que podíamos.


Y ahora que vemos más claro, es tiempo de abrir nuevos caminos.
Caminos donde no somos víctimas sin remedio, sino seres responsables capaces de cambiar, crecer y comenzar de nuevo. Asumir nuestra vida con valentía no es castigo, es libertad. Porque el pasado no tiene por qué dictar nuestro presente.


Una de las culpas más comunes —y más dolorosas— es la que sienten muchos padres. “No eduqué bien a mis hijos”. Cuando estos llegan a la adolescencia o juventud y atraviesan crisis, hay padres que se atormentan, deseando haber hecho las cosas de otro modo. Pero ya no se puede volver atrás para reescribir la historia. Lo que sí podemos es abrir la puerta a una nueva relación con nosotros mismos y con ellos, basada en la comprensión, no en el reproche.


El error forma parte del viaje humano. Todos fallamos. Lo importante es transformar cada caída en una lección de sabiduría. Aunque haya actos que nos parezcan vergonzosos o incluso imperdonables, es más sanador reconocerlos, aprender de ellos y perdonar, que arrastrar cadenas de culpa por algo que ya no se puede cambiar.


Es momento de soltar, de darle la vuelta a la hoja.
Cada vez que nos invada la culpa, preguntémonos: ¿qué puedo hacer ahora? Si se puede reparar, actuemos. Si no, aceptemos con amor lo que fue. Aprendamos a perdonarnos, día con día, soltando de a poco, para que un día podamos dejar ir incluso los grandes pendientes del alma.


Volvamos a nuestra sabiduría interna. A ese espacio donde sabemos que somos parte de algo más grande, sagrado e interconectado. Ninguna acción es aislada. Todo deja huella. Elijamos entonces sembrar luz.


Afirmación:
“Yo soy parte de la Vida. Me acepto en toda mi dimensión como unidad divina y, por ello, decreto que mis pensamientos son radiantes. Estoy maravillosamente guiad@ hacia la acción correcta y me permito eliminar la culpa eligiendo actos amorosos para vivir en paz. ¡Y Así Es!”

Si esta reflexión resonó contigo, tómate un momento para respirar profundo, soltar con amor y recordarte que cada día es una nueva oportunidad para elegir en conciencia.


Te invitamos a seguir explorando más enseñanzas como esta en nuestra sección dedicada a la Ciencia de la Mente, donde encontrarás herramientas, afirmaciones y mensajes que te impulsan a reconectar con tu poder interior y tu verdad más amorosa.

Blog El poder transformador d e la pasión

El Poder Transformador de la Pasión

Echando un vistazo a… La pasión
Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
araceli.lopez29@outlook.com

¿Qué es la pasión? Es un sentimiento vehemente, capaz de dominar la voluntad y perturbar la razón, como el amor, el odio, los celos o la ira intensos. Asimismo, y desde
un punto de vista sano, es un sentimiento exaltado hacia algo o hacia alguien que nos
lleva a actuar con profundo entusiasmo y sin cesar. Es un hondo deseo de mantener esa práctica constantemente en virtud de que nos llena y nos hace experimentar algo
verdaderamente adrenalínico, genuino y sublime e incluso, un éxtasis supremo.

Tomando en consideración esta definición, pienso que la gran mayoría de los seres
humanos, sino es que todos, sentimos una intensa predilección por algo o por alguien.
Es ese “algo” que nos entusiasma hacer, practicar o sentir y que nos lleva a estados de
embeleso; Es ese “algo” que nos provoca estar ahí sin límite de tiempo. Es ese campo
fértil donde fluimos plena y alegremente; Es ese “algo” que amamos ejercer y contactar
aquí, ahora y siempre.

Y sí, creo profundamente que todos los seres humanos —sin excepción— tenemos
dentro un llamado apasionado. Algo que nos entusiasma profundamente, que nos da
sentido y que nos hace vibrar alto. Puede ser escribir, meditar, servir, sanar, enseñar,
cocinar, pintar, cantar, crear… o simplemente contemplar en silencio. Puede ser amar a
alguien intensamente, cuidar de un hijo o dedicarse con devoción a una causa.

Y ahora viene la invitación profunda:

  • ¿Qué tanta pasión sientes por ti mismo?
  • ¿Qué tanta alegría te produce conocerte, cuidarte, amarte?
  • ¿Qué tanto gozo experimentas al estar contigo, en contacto con tu ser más íntimo y
  • luminoso?

Si al responder estas preguntas sientes un vacío o una desconexión, no te preocupes.
La buena noticia es que siempre se puede comenzar de nuevo. Siempre podemos
abrirnos a la posibilidad de reencontrarnos, de emprender ese viaje sagrado hacia el
autoconocimiento y el amor propio. Y créeme, ese reencuentro contigo puede ser la
pasión más profunda y transformadora que jamás hayas experimentado.

Cuando encendemos ese fuego interno, cuando cultivamos una pasión consciente por
nuestro ser, por nuestra vida y por nuestro propósito, todo comienza a tomar sentido. La pasión se convierte en un canal de sabiduría, en una guía para descubrir lo que vinimos a entregar al mundo.

Y como regalo adicional, esta pasión espiritual nos enseña a amar incluso aquello que
antes rechazábamos. Nos ayuda a transformar lo que nos irrita en aceptación, lo que nos duele en compasión, lo que nos cuesta en oportunidad de crecimiento. Porque cuando vivimos apasionadamente desde el alma, todo se convierte en camino, en propósito, en bendición.

¿Y tú? ¿Qué te apasiona? ¿Qué hace cantar a tu alma?
Permítete sentirlo, vivirlo y honrarlo.
Tu pasión es un puente directo al Amor que eres.


Afirmación: Aquí y ahora, yo……. (tu nombre) me abro a la oportunidad de experimentar e incrementar el autoconocimiento y el autodescubrimiento eligiéndome cada día de mi vida con alegría, con entusiasmo y pasión total ¡Y Así Es!

Si este mensaje tocó algo dentro de ti, date el regalo de escucharte con honestidad. Comienza hoy a descubrir lo que enciende tu alma y te llena de vida. Comparte este post con alguien que necesite reconectar con su pasión… porque el amor propio también se contagia.

Y si en tu camino de autodescubrimiento también has sentido que necesitas soltar, confiar y fluir con la vida, te invito a leer el blog sobre La Ley del Desapego.
Ahí exploramos cómo dejar ir el control y abrirnos a lo que el universo tiene preparado para nosotros, con paz, aceptación y confianza plena.

«Soltar no es perder, es hacer espacio para recibir lo que realmente está alineado con tu alma.« Explora más frases como esta en nuestra colección de frases de amor propio y autoestima.

Celebrando la Paternidad: Un Tributo a los Padres Modernos

Echando un vistazo a… VOCACIÓN DE PADRE
Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
araceli.lopez29@outlook.com

“No es la carne y la sangre, sino el corazón, lo que nos hace padres e hijos”. Friedrich Schiller

En muchas de las conversaciones que comparto con amigas —en un desayuno, una caminata o un café— surge una constante: la paternidad. Reflexionamos sobre cómo muchas de nosotras hemos vivido la herida del abandono o la ausencia emocional de nuestros padres o parejas. Pero también emergen, con luz propia, historias de hombres que han elegido vivir la paternidad como un acto sagrado, hombres que se convierten en canales vivos del Amor Divino.
En este Día del Padre quiero reconocer y honrar a esos hombres que, desafiando paradigmas y creencias limitantes, se permiten habitar su dimensión más profunda: esa que integra fuerza y sensibilidad, estructura y ternura, acción y presencia. Hombres que entienden que la verdadera hombría no está en dominar, sino en amar.

Gracias a los padres viudos que, con valentía, abrazan el rol de ser el sostén emocional y físico de sus hijos, sabiendo que el Espíritu los guía y fortalece. A esos hombres que fueron abandonados por sus parejas, y que eligieron responder con amor en lugar de resentimiento, convirtiéndose en faros para sus hijos. A aquellos que, aunque no pudieron sostener una relación de pareja, siguen presentes y comprometidos como padres, entendiendo que el vínculo con sus hijos es eterno y sagrado.

Honro profundamente a los hombres que cuidan con entrega cuando la enfermedad toca a su familia. A quienes enfrentan el dolor con compasión, convirtiéndose en guardianes de vida. Ellos son testimonio viviente de que el Espíritu opera a través del amor incondicional y del servicio desinteresado. También celebro a esos padres divorciados que jamás se divorciaron del alma de sus hijos. Que, contra viento y marea, eligen estar, custodiar, guiar. Su amor no se limita al tiempo compartido, porque saben que la verdadera conexión es espiritual y trasciende las formas.

Y cómo no agradecer a esos hombres que aman a los hijos que no nacieron de su sangre, pero sí de su elección. A quienes deciden ser padres desde la conciencia, demostrando que el Amor es una fuerza creadora que no reconoce límites biológicos. En ellos se manifiesta el Principio Divino del Uno: todos somos parte de la misma vida, del mismo Amor.

Tampoco puedo dejar fuera a los abuelos, padrinos, tíos y amigos que, en momentos cruciales, se convierten en figuras paternas. El Espíritu se manifiesta a través de ellos, llenando vacíos, ofreciendo guía, sembrando esperanza.

Y sí, incluso a los que se fueron, a quienes eligieron caminos de ausencia, también los reconocemos desde la compasión. Quizás su alma no estaba lista para sostener esa misión. Desde la perspectiva espiritual, todo es parte de un plan mayor, y su ausencia también nos ayudó a fortalecernos, a buscar dentro lo que no recibimos afuera.

Hoy envío luz, gratitud y bendición a todos esos hombres que han dicho «sí» al llamado sagrado de ser padres desde el corazón. Ustedes son expresión del Amor Infinito en acción. Gracias por ser canales vivos de la Divinidad en la vida de sus hijos.

HOY TENGO QUE DECIRTE PAPÁ
Perdo Damián – Memo Méndez Guiu

Hoy tengo que decirte papa,
que el tiempo nada cambiara,
estaremos siempre juntos,
todo el tiempo sin parar,
hoy tengo que decirte papa,
te quiero más que a nadie,
y cuando estoy a tu lado,
todo el miedo ya se va,
y a veces cuando llegas de noche
y el sueño ya me venció,
te estas junto a mí y me miras dormir,
y me siento tan feliz,
voy a crecer a tu gran tamaño,
y el mundo veré como tú,
te comprenderé mucho más y mejor,
y la vida enfrentare…
Hoy tengo que decirte papa,
te quiero más que a nadie…

Comparte este mensaje con un padre que admires o que haya tocado tu vida con su amor; honremos juntos a quienes eligen ser canales vivos del Amor Divino.

Reflexión de una persona sobre lo que piensa de si mismo.

Cómo Tu Mentalidad Moldea Tu Realidad

Echando un vistazo a… Lo que piensas de ti mismo
Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
araceli.lopez29@outlook.com

¿Qué diferencia a quienes superan los desafíos de quienes se hunden en ellos?

Algunas personas logran, de manera auténtica y espontánea, sobreponerse a los obstáculos y presiones de la vida. Otras, en cambio, se ven arrastradas por la angustia y la desesperación. La gran diferencia entre unos y otros, a mi parecer, radica en la forma en que se asumen a sí mismos.

Pero ¿qué lleva a una persona a vivir de manera catastrófica o dramática? ¿Y qué impulsa a otra a ser exitosa y positiva? La respuesta está, en gran parte, en su manera de pensar y de verse. Detrás de cada actitud hay un sistema de creencias personales —acerca de uno mismo y de la vida— que inevitablemente se refleja hacia el exterior.

Desde la infancia, se nos inculcan paradigmas sobre lo que “deberíamos” ser o hacer.
Estos mandatos moldean nuestra personalidad. A eso se suman creencias propias, muchas veces inconscientes, que terminan por convertirnos en lo que hemos escuchado repetidamente —ya sea de otros o de nosotros mismos.

Regularmente no somos conscientes de estas ideas. Pocas veces nos detenemos a reflexionar sobre lo que pensamos de nosotros mismos o sobre las creencias que rondan nuestra mente. Sin embargo, si lo que opinan los demás nos afecta, con mayor razón lo hará lo que nosotros creemos de nosotros.

Si pensamos que somos enfermizos, eso tenderá a manifestarse. Si nos consideramos sanos, es más probable que nuestra realidad lo refleje. Si creemos que somos afortunados en el amor, atraeremos amor. Pero si pensamos que sólo nos rodean malas relaciones, también lo confirmaremos.

Recuerdo haber leído en un libro de Ernest Holmes, fundador de Ciencia de la Mente, que en una revista médica británica se publicó un artículo advirtiendo a los doctores sobre la importancia de sus pensamientos hacia sus pacientes. Según el estudio, la actitud del médico influye notablemente en la evolución del enfermo. Si el médico cree que un paciente no mejorará, esta creencia puede transmitirse inconscientemente y afectar el proceso de sanación.

Esto tiene lógica: el médico representa autoridad y conocimiento, por lo que su opinión
puede tener un fuerte impacto. Aun así, cada individuo tiene el poder de decidir si permite que un diagnóstico lo defina o no.

Todos tenemos la capacidad de transformar nuestra realidad. Para lograrlo, es necesario revisar la visión que tenemos de nosotros mismos. Desde mi perspectiva, es vital recordar que somos expresiones divinas, canales a través de los cuales esa fuerza —que cada uno nombra a su manera: Dios, Universo, Fuente— se manifiesta en nuestra vida humana.

Espiritualmente, compartimos las cualidades del Creador. Basta con cerrar los ojos y respirar para conectarnos con Él/Ella y fluir en plenitud, más allá de las apariencias o desafíos externos.

Claro, no siempre es sencillo. Pero las posibilidades de transformar los escenarios son
infinitas. El primer paso es ser brutalmente honestos con nosotros mismos: ¿qué creemos sobre quiénes somos? ¿Qué juicios ajenos hemos adoptado? ¿Qué ideas heredadas seguimos repitiendo?

Al tomar conciencia, podemos elegir: ¿seguimos siendo esclavos de esas creencias o nos convertimos en sus amos y por ende las cambiamos? ¿Permitimos que las circunstancias nos controlen o tomamos el control? ¿Nos vemos a imagen y semejanza de la Fuente Infinita o nos reducimos a los moldes limitantes del pasado?

Así, cada día podemos decidir algo tan simple como si hoy será un buen día o uno lleno de incomodidad. La energía que invertimos es la misma. Solo cambia el resultado.

AFIRMACIÓN: “Sé que hay algo en el centro de mi ser que está absolutamente seguro de sí mismo. Posee una convicción absoluta y me da la completa certeza de que todo está bien. Mantengo mi condición de Ser Divino, aquí y ahora ¡Y Así Es!” – Ernest Holmes

Ahora te toca a ti. Haz una pausa, respira profundo y pregúntate: ¿Qué creencias están guiando tu vida hoy? Si alguna ya no te impulsa, atrévete a transformarla. Recuerda: eres una expresión divina, y tu poder para cambiar comienza con una nueva idea sobre ti.

Comparte este mensaje si resonó contigo o guárdalo para recordarlo cuando más lo necesites. Que cada día sea una oportunidad para elegirte desde el amor.

Si te gustó esta entrada también puedes leer:

La Ley del desapego

Jesucristo arrodillado haciendo el milagro de sanar al siervo del Centurión

Sanación del Siervo: Fe y Humildad en la Enseñanza de Jesús

Echando un vistazo a… La Fe
Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
araceli.lopez29@outlook.com

Definitivamente, y, más allá de cualquier religión cristiana, uno de los milagros
favoritos para mí, es el de la sanación que realiza el gran maestro Jesús al siervo de
un centurión. Aquí el versículo completo tal cual fue recogido de la Biblia:


Jesús sana al siervo de un centurión.

(Lc. 7.1-10)
Entrando Jesús en Capernaum, vino a él un centurión, rogándole, y diciendo:
Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado. Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré. Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará. Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a este: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe. Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos; mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes. Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creíste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora
.

En esta hermosa narración, hay varios aspectos que considero profundamente conmovedores. En primer lugar, destaca el amor del centurión hacia su siervo. Es evidente el gran afecto que le tiene: tan importante y valioso es para él, que decide recurrir a Jesús, aun sabiendo que este hombre es perseguido por los judíos y representa todo lo contrario a las creencias politeístas de un romano como él.

Otro elemento significativo en este milagro es la humildad del centurión. A pesar de su autoridad y poder, al enterarse de la creciente fama de Jesús y conmovido por la condición de su siervo, se despoja de su investidura y se presenta ante el Maestro con profunda reverencia. Reconoce su indignidad y considera que no es necesario que Jesús entre en su casa; le basta con una palabra suya para que el siervo sane.

Sin embargo, lo que más me ha tocado e impactado es la fe inquebrantable, firme y absoluta del centurión. No alberga ni una sombra de duda sobre el poder de Jesús para sanar a distancia, sin necesidad de conocer a fondo al siervo. Solo el amor y la lealtad que los une bastan como prueba. Como hombre de autoridad, sabe lo que implica dar una orden y ser obedecido sin vacilación. Por eso mismo, reconoce en Jesús esa misma autoridad espiritual: con una sola palabra, su siervo puede ser sanado… y así ocurrió.

A veces me pregunto: ¿por qué insistimos en dudar? ¿Por qué permanecer en esa dicotomía entre creer y titubear? ¿Dónde quedan el amor, la humildad y la entrega? Pero, sobre todo, ¿dónde está nuestra fe? ¿Hasta cuándo nos resistiremos a asumir nuestro poder interior y a creer —de verdad— que el Bien es nuestro derecho divino? ¿Hasta cuándo…?

Afirmación: En este eterno regalo del tiempo presente, abro mi mente y corazón a creer, a tener fe absoluta, a confiar a pesar de las apariencias y a entregarme en cada momento al Poder y la Presencia de Dios dentro de mi ¡Y Así Es!

Permítete reconocer el poder de la fe viva en tu interior. Si este mensaje resonó contigo, te invito a seguir explorando más reflexiones sobre el amor, la humildad y el poder espiritual que nos habita.

¿Te gustó esta reflexión? Explora más escritos que pueden acompañarte en tu camino de conciencia y transformación; La conciencia Crística.

Una figura que se aprecia que su mente, su alma y su cuerpo se conectan en una luz tenue que ilustra el blog de Araceli López Echando un vistazo a la… RELACIÓN MENTE – CUERPO

Mente y Cuerpo: La Conexión Esencial

Echando un vistazo a… La relación mente – cuerpo
Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
araceli.lopez29@outlook.com

Que hermoso es saber y estar consciente de que poseemos un cuerpo estupendo y sagrado al que hay que cuidar con esmero y dedicación en vista de que es nuestro medio de comunicación y transporte perfecto a todos lados y por 24 horas diarias. Adyacente a esto, es también, y, sobre todas las cosas, una expresión divina.

En algunas ocasiones, he reflexionado acerca de las personas que han nacido con alguna capacidad diferente a la mayoría y concluyo que, a pesar de eso, su cuerpo también es perfecto y es la manera en que se expresa el Creador con el mundo. Así que de igual forma hay que honrarlo.

Por otro lado, está el cuerpo que se enferma, que pierde el valor sublime y bendito de la salud. Al respecto, la mayoría de la gente concibe esta situación como algo muy negativo y desastroso. Pues bien, el dolor físico no necesariamente es un cruel enemigo, ya que esta condición suele llamar nuestra atención para cambiar algún escenario en nuestra vida. Por lo tanto, es transcendental ver dentro de nosotros y verificar que está sucediendo en nuestra mente y emociones, es decir, a nivel psicosomático.

Es vital comprender que las enfermedades no son un castigo y que una deidad así lo dispuso. Es absurdo pensar que un ser tan perfecto y que Es “el Amor” como lo Es eso que llamamos Dios, Buda, Krishna, Vida, Uno Único o como cada persona le conozca, que es quien nos creó a su imagen y semejanza, tenga como objetivo lastimarnos y arruinarnos la existencia. Sería incoherente, inconsistente, inconsciente, absurdo e ilógico.

Por lo tanto, hay que ir más allá de esas ideas y considerar la posibilidad de que estas experiencias sirven para aumentar nuestra consciencia del propósito real de la vida y llegar a una comprensión verdaderamente profunda de que hay un Espíritu creador dentro de nosotros.

¿Cómo iniciar esto? Aceptando que debemos cultivar una relación armoniosa mente-cuerpo. Para ello, me baso en la maravillosa descripción que hace el fundador de Ciencia de la Mente, Ernest Holmes en su libro “The Essential”, y donde narra virtuosamente que La Naturaleza creó un laboratorio químico dentro de nuestro cuerpo para cuidar de nuestra salud, y que hay pequeñas inteligencias, como las células, por ejemplo, que custodian nuestra energía, como si fueran personitas vigilantes por el bienestar interno y otras que no son tan lindas y tienden a destruir ese bienestar.

Así que, bajo este esquema, poseemos la capacidad y el poder de hablar con esas células imaginando que son seres diminutos y recordándoles que su trabajo es cuidar amorosamente del estómago, del corazón, del hígado, dependiendo del órgano que en cierto momento no esté funcionando del todo bien.

Podemos entonces cerrar nuestros ojos por un momento y comunicarnos con esos átomos y decirles lo maravillosos que son y cuanto apreciamos el que estén ahí colaborando para nuestra mejor y más preciada empresa que es nuestro cuerpo.

Es de entender que estamos aprendiendo una forma diferente de relacionarnos con todo nuestro ser y que probablemente acudiremos al doctor, y en cuyo caso, se entabla una adecuación donde el médico provoca a través de los medicamentos, que las personitas buenas trabajen a su favor y logren convencer a los pequeños villanos que este organismo no es su hogar, por lo que deben desalojarlo de inmediato.

Para terminar, lo más grandioso de todo esto, es saber que esta morfología es el templo donde habita el Creador, es el canal con el cual se expresa el Uno Único, es el santuario, la casa y el Cuerpo de Dios materializado e individualizado en cada uno de nosotros, con todas sus características y eso que llamamos imperfecciones que, a final de cuentas, es lo que nos hace ser particularmente diferentes en el aspecto físico, pero todos somos iguales en esencia.

Con gran placer comparto esta maravillosa afirmación escrita por el hermosísimo Ernest Holmes y que lo dice todo con total y completa sabiduría.

Mi cuerpo es el templo del Espíritu viviente. Es substancia espiritual ahora. Cada parte de mi cuerpo está en armonía con el Espíritu viviente dentro de mí. La Vida de este Espíritu fluye a través de cada átomo de mi ser, revitalizando, revigorizando y renovando cada parte de mi cuerpo físico.

Hay un patrón de perfección en el centro de mi ser ahora operando a través de cada órgano, función, acción y reacción. Mi cuerpo está por siempre siendo renovado por el Espíritu y yo soy el Espíritu manifiesto. ¡Y Así Es

Haz las paces con tu cuerpo. Es tu templo, tu aliado, tu canal sagrado de expresión. Tómate un momento hoy para agradecerle, hablarle con amor y reconocer la inteligencia divina que habita en cada célula.
Tu salud comienza con una relación de respeto y armonía entre tu mente y tu cuerpo.

Comparte este mensaje si tocó algo en ti o guárdalo como recordatorio de que en ti habita lo sagrado.

Si te gustó esta entrada también puedes leer:

Lo que piensas de ti mismo.

por-que-compararte-enfocate-en-tus-propias-fortalezas

Cómo Potenciar tus Fortalezas Únicas con Gallup

A veces caemos en la trampa de comparar nuestra vida con la de otras personas. Observamos a gente que parece tener más éxito, ser más feliz o haber alcanzado mayores logros y, sin darnos cuenta, terminamos imitando a esas personas, creyendo que así encontraremos el éxito. Es como dice el refrán: «el jardín del vecino siempre parece más verde”. Pero, ¿y si, en lugar de mirar hacia afuera, nos enfocamos en nuestro interior?

A menudo pensamos que el éxito se alcanza imitando a otras personas, cuando en realidad cada individuo posee fortalezas únicas. Una herramienta muy útil para descubrirlas es la prueba CliftonStrengths de Gallup, una evaluación que identifica los talentos naturales y ayuda a potenciarlos. En lugar de centrarnos en las debilidades, este test nos enseña a aprovechar lo que ya se da bien, reafirmando que la verdadera fuerza reside en la autenticidad.

Descubre tus fortalezas;

¿Cómo funciona la evaluación?

La evaluación consta de 177 pares de afirmaciones que se presentan durante aproximadamente una hora. En cada par, debes elegir la afirmación que mejor te describa.

¿Qué beneficios ofrece?

Al completar la evaluación, recibirás informes personalizados que detallan tus talentos más destacados.

Conocer estas fortalezas te permite:

Potenciar tu desarrollo personal y profesional: Al enfocarte en lo que naturalmente haces bien, puedes maximizar tu rendimiento y satisfacción en diversas áreas de tu vida.

Mejorar tus relaciones interpersonales: Comprender tus talentos y los de los demás facilita una comunicación más efectiva y una colaboración más armoniosa.

Tomar decisiones más informadas: al alinearte con tus fortalezas, puedes elegir roles y actividades que se ajusten mejor a tus habilidades innatas.

Incorporar esta herramienta en tu camino de autodescubrimiento puede ser un paso significativo para reconocer y aprovechar al máximo el poder que reside en ser auténticamente quien eres.

Si encontraste útil este contenido y quieres seguir descubriendo herramientas para potenciar tu autoconocimiento ¡dale like y suscríbete! Activa las notificaciones para no perderte ninguna de nuestras publicaciones. Tu apoyo es fundamental para seguir creciendo juntos.