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Echando un vistazo a… CERRANDO CÍRCULOS
Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
contactoaracelilopezmendez@gmail.com
Eventualmente vienen a mi consulta personas con las heridas del alma expuestas pues no pueden iniciar un nuevo proyecto de vida, o una nueva relación, o un trabajo e incluso un nuevo año con otra mentalidad. Todos ellos tienen algo en común, no han “cerrado círculos” u otros capítulos en su vida y mantienen fresca en la memoria, aquello que creen fue mejor, o aquello que les hizo mucho daño.
Al reflexionar acerca de mi historia personal y lo que estoy experimentando hoy en día, puedo recordar y comprobar que no fue hasta que cerré esos capítulos abiertos que pude dar un giro a mi vida y renovarme desde un punto de vista diferente.
¿Qué significa “cerrar círculos”? Quiere decir que la vida está para adelante, nunca para atrás. Quiere decir que no podemos ir por la vida dejando “puertas abiertas, por si acaso”, de esta forma nunca se podrá desprender ni vivir lo de hoy, lo del presente con satisfacción. ¿Relaciones de pareja que no dejas ir? ¿Posibilidades de regresar? ¿A qué? ¿Necesitas de aclaraciones en el trabajo? ¿Palabras que no se dijeron? ¿Silencios que lo invadieron?
El pasado ya pasó. No podemos esperar a que nos lo devuelvan, no se puede esperar a ser reconocido, mejor reconozcámonos nosotros. Tampoco podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas que ya no existen, ni tener lazos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.
¿Cómo podemos cerrar un círculo? Es primordial reconocer y aceptar ese hecho del cual no hemos podido desprendernos. Al hacerlo, ya hemos dado el primer paso. Posteriormente y sea cual fuere el asunto, es fundamental agradecer el aprendizaje y que eso que sucedió forma parte de nuestra historia de vida, de la experiencia y del conocimiento, pero que hoy ya no está sucediendo más. Dite a ti mism@ que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque tú ya no encajas ahí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.
Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Debemos dejar de insistir en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, se pierde la alegría y el sentido del resto de la vida. Dejar ir, soltar, desprenderse. Hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente.
Si no liberas, si no dejas ir, el desgaste va a ser infinito porque en la vida, tú, yo, tus amigos, tus hijos, tus hermanos, todos estamos encaminados hacia ir “cerrando círculos”, cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja.
“Cerrar círculos” es entonces el hecho de remplazar los lamentos y las culpas, o esos estados de alegría de nuestra niñez o adolescencia por un amor verdadero hacia nosotros mismos quitándole todas las capas de ira, temor, egoísmo e irresponsabilidad que lo tapan como si fueran manos de pintura vieja.
Para lograr una existencia plena de amor debemos purificar nuestra vida y recordar siempre que: “Ser exitoso, no depende de hacer cosas extraordinarias, sino de hacer cosas ordinarias, extraordinariamente bien.”
¿Te gustó este artículo? Sigue nutriendo tu corazón y tu crecimiento personal con otro de nuestros textos. Da clic aquí para leer “Liberarse de la culpa” y continúa tu camino hacia una vida más ligera y consciente.
Diciembre siempre llega con un brillo especial: fiestas, abrazos, posadas… y esa profunda necesidad de cerrar ciclos con amor. En QTI te invito a regalarte un momento de claridad y ligereza. Esta Semana de Liberación es más que ordenar tu casa: es un acto de fe, un ritual para crear espacio y permitir que la abundancia encuentre su camino hacia ti. Porque cuando sueltas lo que ya no vibra contigo, algo hermoso comienza a abrirse paso.
No es perfección. Es intención.
Y como siempre, cada pasito cuenta en este camino de crecimiento y amor propio.
¿Qué logramos con esta dinámica?
Regresa cuando necesites inspiración. Cada post que leas se iluminará en un nuevo color, recordándote todo lo que has avanzado en tu camino.
Aquí siempre encontrarás un espacio para crecer, soltar y volver a empezar.
Echando un vistazo a… LA GRAN ESPERA
Araceli López Méndez R.Sc.P.
contactoaracelilopezmendez@gmail.com
Diciembre es el mes de La Gran Espera, es decir, el tiempo de adviento, período de preparación para la Navidad o Natividad.
Dentro del mundo cristiano, el Adviento es uno de los ciclos más significativos, pues rememora y prepara espiritualmente la llegada del nacimiento de Jesucristo, el Mesías, celebrado el 25 de diciembre. Etimológicamente, la palabra adviento proviene del latín adventus, que significa “llegada” o “venida”. Esta tradición religiosa, profundamente simbólica, se originó en la Edad Media y desde entonces se ha mantenido viva en la práctica de millones de creyentes alrededor del mundo.
El Adviento invita a los fieles a cultivar la esperanza, a prepararse interiormente y a mantenerse vigilantes mientras aguardan el nacimiento del Salvador. Este periodo comprende los cuatro domingos previos a la Navidad y suele representarse con una corona elaborada con ramas y follaje perenne, símbolo de la vida continua. La forma circular de la corona señala que Dios no tiene principio ni fin; es un recordatorio tangible de Su eternidad, de la inmortalidad del alma y de la vida eterna que Cristo vino a revelarnos. Sobre esta corona se colocan cinco velas: cuatro se encienden domingo a domingo y la quinta, conocida como la “vela de Cristo”, se prende en la Natividad.
Desde mi óptica, este ritual es profundamente hermoso y representa una oportunidad ideal para reunir anticipadamente a la familia y a los amigos, generar conexión y compartir la expectativa alegre del nacimiento de Jesús. Pero, además, considero que el Adviento es un espacio idóneo para la reflexión, la gratitud, el gozo y la renovación de la fe. Es un recordatorio de que la Luz siempre regresa, incluso en las noches más largas.
Sin embargo, también creo que el significado del Adviento puede acompañarnos cada día del año. Podemos vivir en constante consciencia de que Dios —o como cada uno Lo conciba— es Infinito, Perfecto y Eterno, sin principio ni final. Y así, inspirados por las enseñanzas del gran Maestro Jesús, estamos aquí para redescubrir nuestro poder interior, nuestra Unidad absoluta con el Creador y la verdad de que el Amor es aceptación total, sin juicio. El Adviento nos invita, finalmente, a emprender un viaje interno hacia nuestra propia consciencia crística: ese lugar profundo donde reconocemos que el Cristo habita en nosotros, esperando ser descubierto, expresado y vivido.
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Echando un vistazo a… La Belleza
Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
contactoaracelilopezmendez@gmail.com
Cada año, tengo la fortuna y bendición de pasar algunos días en la playa acompañada de mi amada familia. Invariablemente, la belleza se muestra incesante, y, regularmente, dada la época en la que vamos, la lluvia hace su aparición refrescando el ambiente.
Estas son maravillosas oportunidades de sentir gratitud todo el tiempo, no sólo por el espacio compartido con mi familia, sino por permitir que mis cinco sentidos físicos y espirituales se llenen en su conjunto con la belleza del lugar y también de sus alrededores.
Ver el nacimiento del Sol de cada mañana y su puesta en cada atardecer; La arena suave, el mar azul, las aves, los peces, la vegetación. Las áreas arqueológicas y sus playas adyacentes. La comida y las bebidas. Ver a los niños jugar en las piscinas. El cielo azul y las noches estrelladas. Todo insta a admirar y disfrutar de la belleza. Escuchar el oleaje insta a meditar y orar con profundo gozo y alegría.
Después, al regresar a la gran urbe, la vida me sigue regalando paisajes maravillosos aquí en la Ciudad de México, pues después de las torrenciales lluvias de la temporada, se pueden ver con total claridad desde algún punto de la ciudad, todas las montañas del Valle e incluso el Iztaccíhuatl y el Popocatépetl. Se reproducen atardeceres espectaculares, así que mi vista se llena de belleza y mi gratitud crece aún más.
Es de comprenderse que la cotidianidad del diario vivir nos absorba, así que los invito a tomarse un tiempo fuera dado que es muy sano y más aún para recordar que las cualidades divinas, como la Belleza, están siempre presentes, solo es cuestión de elegir verla, ya que, depende de nosotros ver más allá de las apariencias y encontrar las maravillas que la existencia nos ofrece a cada instante. Simplemente el observar lo portentoso de un árbol, ver juguetear a nuestras mascotas, sembrar una plantita, ver la perfección de nuestra piel, es suficiente para admirar la Belleza de la Vida.
No permitamos que la monotonía se apoderé de nosotros y nos límite a vegetar sin disfrutar todos los días de algo. Démonos la oportunidad de añadir belleza a nuestros pensamientos, a nuestras ideas y por supuesto a nuestros actos.
AFIRMO: “Aquí y ahora, genero pensamientos y actos llenos de Belleza que transforman mi vida convirtiéndome en profunda inspiración para todos los que me rodean ¡Y ASÍ ES!”
Gracias por leer y por abrir tu corazón a esta invitación a ver la Belleza en lo cotidiano.
Muy pronto en QTI lanzaremos el calendario descargable de diciembre, lleno de frases inspiradoras y prácticas sencillas para cerrar el año con gratitud y claridad.
Te invito a estar pendiente para descargarlo y comenzar diciembre con fuerza para darle cierre a nuestro año.
Echando un vistazo a la… GRATITUD
Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
contactoaracelilopezmendez@gmail.com
“Desde la perspectiva de la gratitud, todo es un milagro”. Mary Davis
Desde que tengo uso de razón, hay un valor que me ha sido inculcado por mi familia materna como uno de los más importantes en la vida, la gratitud. Hoy para mí, la gratitud es más que un valor, es un principio y una cualidad divina que toca algo totalmente sublime en el ser humano.
Además de que es una de mis palabras favoritas, considero que la actitud de gratitud es aún más valiosa y fortalecedora pues coadyuva y provoca un intercambio mucho más relajado con las demás personas.
Cuando inicié este viaje hacia el despertar espiritual en Ciencia de la Mente, no hay material que no incluya la gratitud como parte fundamental del aprendizaje y de la gran energía que expande el alma.
Por otro lado, en varias ocasiones he comprobado cómo la gente pretende que se le demuestre gratitud o que se le agradezca, recordándole a los demás los favores que se le han hecho. Otras, requieren que aquellos que les deben algo, muestren su gratitud poniéndose a sus órdenes casi como esclavos o queriendo que se conviertan en cómplices de cosas o situaciones que no son del todo las mejores. Asimismo, hay personas que quieren que los demás les agradezcan de acuerdo con su código personal, olvidando que un favor se da sin esperar nada a cambio y que, si hay una gratitud por parte de los otros, no puede estar condicionada al modo personal de cada uno.
Me parece sorprendente como esta palabra que nos lleva verdaderamente a un estado de consciencia muy elevado, puede ser objeto de control para mucha gente, ya que dar gracias, ni siquiera tendría que ser algo específico, o tener alguna razón en particular por lo que agradecer, sino simplemente tener un corazón agradecido en todo momento, recordando que la gratitud no es una expectativa, sino un sentimiento que proviene de la consciencia pura.
Desde luego, es muy comprensible que, en momentos críticos de nuestra vida, de lo que tal vez menos recordemos es de dar gracias. Sin embargo, en la medida que lo hacemos en esos instantes difíciles de nuestra existencia, valoramos la experiencia, favorecemos nuestra creatividad y la capacidad que tenemos de resolver de una u otra forma los desafíos; fortalecemos estas habilidades natas de las cuales hemos sido provistos e incrementamos las posibilidades de resolver con asertividad los dilemas a los cuales estamos expuestos.
Por eso, hoy les comparto algo muy hermoso acerca de este tema que les puede ser útil en cualquier momento de su vida:
Da Gracias
Por Eva Bell Werber
“Te voy a revelar un secreto; cuando quieras tener todas las cosas a tus pies y manejar las circunstancias, el secreto es la GRATITUD constante. ¡Regocíjate en la alabanza de dar gracias!, en cada circunstancia, en cualquier momento de tu vida deja a tu corazón en el agradecimiento. Así liberas al Poder dentro de tu vida y te vinculas con la Gran Fuerza. ¡Y Así Es!”
Echando un vistazo a las… Similitudes entre el Día de Muertos y
la Ciencia de la Mente
Por Araceli López Méndez R.Sc.P.
“Recordar es volver a vivir, recordar a los
que se fueron es mantenerlos vivos.”
Que fecha tan bella la del Día de Muertos. Como sabemos, esta celebración se lleva a cabo en varios países del mundo con el nombre de “Día de Todos los Santos”, pero nada tan especial y significativo como en México. Si bien, Janucá y Yom Kipur en la tradición judía son celebraciones tan sublimes e inspiradoras, o bien, el Día de Acción de Gracias en el Norte del Continente Americano es tan revelador y motivante, nuestro Día de Muertos no se queda atrás, sin pretender hacer ningún tipo de comparación, pues todos son únicos y sagrados, esta ceremonia ha cobrado una relevancia no solo local, sino a nivel internacional, tanto, que el tema ha sido motivo de inspiración para crear una hermosísima película como “Coco”.
En lo personal, también me he sentido inspirada a encontrar varias similitudes entre la celebración de Día de Muertos y la filosofía que practico desde hace ya casi 18 años, la Ciencia de la Mente. Vale la pena mencionar, que en la Ciencia de la Mente realizamos una ceremonia especial conocida como: “En Memoria de… (nombre de la persona)”, y que preferentemente se realiza a partir de 40 días o más, después de la partida del ser querido debido a que las emociones por el duelo están un poco más serenas y se puede participar con un corazón abierto y más conscientemente.
Dicho lo cual, aquí me permito compartir estas maravillosas coincidencias:
Por último, los invito a conmemorar esta fecha tan generosa recordando, no solo a nuestros seres amados, sino a recapacitar en que cada día podemos morir a situaciones no sanas y a renacer a una vivencia mejor, a una versión reformada de nosotros mismos y a probar una existencia de plenitud en el Espíritu que nos da la energía para transitar por esta fabulosa experiencia llamada Vida.
Afirmación: “Aquí y ahora, con un corazón abierto, agradezco a todos los seres que se han adelantado en el camino, por dejar huella de una u otra forma en mi corazón y en mi alma ¡Y Así Es!”